El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el director General de Tráfico, Pere Navarro, pronosticaban en mayo de 2010 que con la modificación de la Ley de Tráfico la recaudación bajaría y que lo más probable era que se recaudara menos. La realidad ha venido a desmentir a Rubalcaba y a Navarro, pues a 29 de noviembre de 2010, Tráfico ya había ingresado casi lo mismo que en 2009, con lo que lo normal es que se supere holgadamente la cifra y, lo más curioso, este incremento se produce a pesar de que el número de multas descendió en más de un millón.
El Gobierno recaudó 1.322 millones euros por las 13.317.090 multas que fueron expedidas entre 2008 y el 29 de noviembre de 2010 por la Dirección General de Tráfico (DGT), de los que 250.623.375 euros fueron por las 1.767.397 denuncias por la no identificación del conductor tras una infracción. Lo que supone 45 millones de euros más que lo recaudado por exceso de velocidad gracias a los radares fijos (205.122.579 euros por las 4.184.356 denuncias interpuestas por radares fijos y 195 millones euros por las 1.992.189 multas de los radares móviles). Conducir bajo el efecto del alcohol y las drogas obtuvo 258.954 denuncias, por las que se recaudaron 110 millones euros; mientras que hacerlo usando el teléfono móvil generó 359.906 denuncias y 38 millones euros. Todos estos datos constan en una respuesta parlamentaria del Gobierno a una pregunta de la diputada del grupo popular
Sara Dueñas.Los excesos de velocidad y dejar de identificar al conductor son las dos infracciones más cometidas por los españoles y, en consecuencia, las que más hacen crecer las arcas de la DGT. En tres años estas dos conductas supusieron una recaudación de 650.000.000 euros, es decir, cerca de la mitad del total ingresado.
Con todo el Ejecutivo recauda una media de 1,2 millones de euros diarios por las denuncias de Tráfico y todo esto a pesar de que en el último año (hasta noviembre de 2010) ha descendido en 1.173.263 el número de multas con respecto a 2009.
Esta realidad se ha vuelto contra los pronósticos del
ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y del director General de Tráfico, Pere Navarro. Ambos cargos aseguraron en mayo de 2010, cuando se puso en marcha la nueva Ley de Tráfico, que lo más probable es que ingresaran menos y que los conductores ahorrarían, gracias a que la norma permite acogerse a descuentos del 50 por ciento por pronto pago.
El director general de Tráfico, Pere Navarro (d), durante su comparecencia el lunes 28 de marzo de 2011 ante la Comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados para informar de las nuevas medidas contenidas en la Estrategia de Seguridad Vial 2011-2020. EFE/JuanJo Martín
¿Cómo es posible que a menos multas aumente la recaudación? ¿En qué se gasta este dinero la DGT? Estas son las preguntas a las que ha respondido el presidente de
Automovilistas Europeos Asociados (AEA), Mario Arnaldo. “Básicamente, la DGT se gasta el dinero en pagar a los funcionarios de la DGT, entre ellos el del director general”, explica Arnaldo que concreta los datos diciendo que “en 2009 los ingresos fueron 1001.614.906 euros, de los cuales 529.000.000 eran de las tasas y 466.000.000 eran de las multas, mientras que los gastos son 807.000.000 euros y ha tenido un superávit de 193 millones de euros”.
De los 807 millones, “la mayor partida ha sido para los gastos de funcionamiento (705.000.000 euros), de los que 467.000.000 euros son para los salarios del personal”. Sólo en altos cargos se van 540.000 euros, mientras que a subvencionar las asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico van a destinar 90 mil euros menos (450.000 euros), una cantidad que a juicio de Arnaldo es “testimonial”.
“Con la última reforma de la Ley de Tráfico se pretendía que no se produjera un rechazo argumentando que la recaudación por multas iría íntegra a seguridad vial, algo que ya se venía haciendo siempre porque hay una partida en los Presupuestos Generales del Estado”, comenta Arnaldo. El problema viene determinado por lo que se considera seguridad vial, porque con los ingresos por sanciones económicas se paga a los funcionarios, el arrendamiento de edificios y, además, a las víctimas de accidentes de tráfico. En total este programa de seguridad vial se lleva de los presupuestos 782 millones de euros, más los 466 millones euros de multas.
“Con esta partida se paga hasta el sueldo del funcionario que se dedica a tramitar carnés de conducir” asegura Arnaldo que explica que “podemos decir que eso es seguridad vial, pero lo que uno en realidad entiende como tal es que se gaste en mejora de carreteras, de señalización y de los servicios de atención sanitaria”.
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Como ya anunció AEA, la nueva Ley de Tráfico ha generado un incremento de la recaudación, porque están aumentando las multas. “En 2008 con 4.706.239 denuncias se recaudaron más de 395 millones de euros, sólo dos años más tarde se formulan un millón de denuncias menos y la recaudación aumenta hasta los 464 millones de euros”, concreta el presidente de la AEA y asevera que estos datos son síntoma de que “ha aumentado el importe de las multas y lo que más ha subido, es algo que a Tráfico le interesa, es la infracción por no identificar al conductor”.
“Una multa de exceso de velocidad, si no te paran en el momento, te la tienen que mandar por correo y está habiendo muchos problemas de notificaciones. Al no llegarte, esa denuncia de 100 euros se archiva y se transforma en un expediente por no identificar al conductor cuyo importe mínimo es de 300 euros y que además no tiene el descuento”, comenta Arnaldo que asegura que así
“Tráfico por arte de birlibirloque ha triplicado el importe de las multas”.