Economía

El Banco de España exige más reformas a Zapatero

Crónica económica

Martes 05 de abril de 2011
Miguel Ángel Fernández Ordóñez no quiere que se detenga el proceso reformista con la interinidad del presidente del Gobierno.

MAFO ha hablado. Según el gobernador del Banco de España, “ahora se ve con claridad que la reforma de la gobernanza de las cajas y su sometimiento a la transparencia y disciplina del mercado se debería haber acometido antes, en los buenos tiempos y no en medio de la crisis”.

Efectivamente. Ahora cabe preguntarse por qué no lo ha impulsado antes el Banco de España. La propia institución ha alertado muchas veces y desde hace mucho tiempo al respecto. Y atención a la advertencia que hace: 2011 “será uno de los años más duros” de la banca española. Por cierto, que el BdE se plantea una opción sobre la CAM que aquí no habíamos considerado: trocearla y venderla por partes.

Por lo que se refiere a la economía española, "estamos en la senda adecuada para salir airosos e incluso reforzados de la difícil situación por la que ha atravesado la economía", pero que es “imprescindible” seguir con las reformas. MAFO sabe lo que dice. En dos meses, Zapatero
tendrá que aprobar nuevas medidas a las que se ha comprometido en el último Consejo Europeo. Es una llamada a que la interinidad de Zapatero no agote sus reformas. Hace la enésima llamada sobre el “obsoleto e ineficiente” mercado laboral.

En el mismo sentido, hay que recoger la opinión del Financial Times. Ha sido el medio extranjero más pesimista y crítico con la economía española. No el que más ha criticado la política del Gobierno, porque aquí probablemente le supere el Wall Street Journal. El Gobierno llegó a enviar a Campa al FT para que cambiase de opinión sobre nosotros. Ahora, el diario londinense sorprende con una valoración muy positiva de Zapatero, como el gran reformador. Con el tiempo, dice, los españoles apreciaremos la labor de Zapatero en momentos de dificultad económica. Gracias al “valiente” recorte del déficit y a las reformas estructurales, Zapatero ha salvado a España del estigma del dominó europeo de la deuda. Ya nos hemos hecho eco aquí de eso. Pero, por un lado, esas reformas no son suficientes y, por otro, no son iniciativa de Zapatero, sino de Merkel, algo que debería haber recordado el FT.

Ahora, uno de los motivos para preocuparse es la inflación. Ben Bernanke ya reconoce las presiones inflacionarias, aunque dice que son temporales. Vamos hacia una etapa de inflación y tipos de interés altos. Ya se sabe que el BCE subirá los tipos este jueves, si es fiel a lo que
ha dejado caer. La cuestión ahora es, ¿podrán aguantarlo los endeudados españoles? Según el Bank of America, sí. Cada cuarto de punto que suba el BCE tendrá un efecto sobre el consumo de entre el 0,3 y el 0,6 por ciento. Si, como dice el RBS, los subirá del 1 al 2,75 por ciento, eso tendrá un efecto de entre el 2,1 y el 4,2 por ciento en el consumo, extrapolando los cálculos del BoA.

Esta institución, sin embargo, lo que hace es calcular que el gasto medio de las familias hipotecadas alcanzará el 7,7 por ciento de sus ingresos en 2011 y el 9,5 en 2012, por el 7,6 del pasado año.

El Gobierno griego está elaborando un nuevo paquete de ajuste. Nada que deba extrañarnos, ya que el FMI había señalado que era necesario. El objetivo del nuevo plan, que se suma a los anteriores, es ajustar el déficit en 25.000 millones de euros en los próximos cuatro años. Con todo, el programa no parece bien encaminado. En lugar de recortar el gasto público, que es la fuente del programa, el plan se encamina a la subida de impuestos. El IVA, por ejemplo, se subirá del 13 al 23 por ciento. El problema con las subidas de impuestos es que suponen un freno al crecimiento, y Grecia necesita crecer para poder pagar sus facturas. Lo que necesita, precisamente, es bajar esas facturas; es decir, rebajar el gasto público. No obstante, sí habrá algunos recortes. Se cierran oficinas públicas y se vuelve a ajustar la remuneración de los funcionarios, pero no se volverán a rebajar las pensiones públicas. Se espera que el Gobierno heleno haga público este nuevo conjunto de medidas el 15 de abril. Con ser importante, no lo es menos otro aspecto de los nuevos planes de Giorgios Papandreu, el primer ministro, que es hijo y nieto de dos primeros ministros con idénticos nombres. Grecia prepara un plan de privatizaciones por un valor de 50.000 millones de euros.

Pero hay más sobre Grecia. Lo que ha ocurrido en Irlanda, expresado de forma muy sucinta, es que el Estado avaló los créditos de los bancos; los buenos y los malos. Y estos últimos han arrastrado al Estado a una situación financiera insostenible, incluso para el segundo país más rico de Europa, después sólo de Luxemburgo. Menos mal que el país más pobre no ha seguido ese curso. Sólo que, según JP Morgan, sí lo ha hecho. Lo recoge el blog del Financial Times Alphaville: “Ha habido un problema con los bancos griegos, los cuales a finales del año pasado corrieron a emitir 25.000 bonos garantizados por el Gobierno para cumplir con los nuevos requerimientos sobre colaterales del Banco Central Europeo, que son más punitivos”.

También dentro de las noticias sobre deudas soberanas, se han producido las rebajas en la calificación de la deuda portuguesa por parte de Moody’s, con lo que roza ya el nivel de bono basura.

Antes lo habían hecho Fitch y Standard & Poor’s. Un artículo de The Market Oracle recoge la opinión de que “sin un rescate, es casi seguro que Portugal caerá en la quiebra”. Ese rescate, por tanto, es obligado. Pero según los cálculos, costará 70.000 millones de euros, y ese coste “hundirá Europa”.

Repasa los casos de Irlanda y Grecia, ambos pavorosos. Y desconfía, sin decir que la quiebra es segura, de la capacidad de España de recuperarse. Por el momento, este martes el presidente del Banco Comercial Portugués, Carlos Santos Ferreira, pide ya una “ayuda inmediata” a Europa.

A pesar de las revueltas políticas y económicas, el Petersen Institute for International Economics prevé que continúe un “sólido” crecimiento mundial, del 4,3 por ciento este año y del 4,5 en 2012. Los datos por países y regiones (no detalla el caso de España), están aquí. La OCDE
coincide y dice que “las perspectivas de crecimiento en el área OCDE son mayores, y la recuperación es autosostenida. Eso quiere decir que habrá menores necesidades de apoyo por parte de las políticas monetaria o fiscal”. El FMI, por su parte, incide más en los riesgos. Su director gerente, Dominique Strauss-Kahn, señala que “en su conjunto, la situación económica es frágil y desigual y afronta una gran inestabilidad”.

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