Los Lunes de El Imparcial

Alejandro Sawa: La sima de Igúzquiza e Historia de una reina

reseña

Sábado 09 de abril de 2011
Alejandro Sawa: La sima de Igúzquiza e Historia de una reina. Edición de Amelina Correa Ramón. Valdemar. Madrid, 2011. 180 páginas. 8 €


El nombre y la obra de Alejandro Sawa, como tantos otros, han quedado oscurecidos por el tiempo. Su recuerdo viene de manos ajenas, como personaje de la obra de Valle Inclán; Sawa es Max Estrella, en Luces de bohemia. Pero ese olvido, como otros muchos también, tiende a desparecer. Asistimos a un proceso de recuperación de obras y autores al que no son ajenos tanto la editora del libro, la profesora de Literatura de la Universidad de Granada, Amelina Correa Ramón, como la editorial Valdemar que lleva años rescatando a autores españoles y extranjeros. La profesora Correa, biógrafa de Alejandro Sawa, ha reunido en este volumen dos obras muy disímiles. La primera, un terrible suceso de las guerras carlistas de los años setenta del siglo XIX, se publicó en la colección de novelas del semanario republicano, satírico y anticlerical El Motín en 1888, publicación dirigida por el periodista José Nakens. Narra cómo una partida carlista, comandada por Félix Domingo Rosa Samaniego, despeñaba a sus oponentes, ancianos, mujeres y niños, después de torturarlos y violarlos por la sima de Igúzquiza, de doscientos cuarenta metros de profundidad, ubicada cerca del municipio de igual nombre; y a corta distancia de Estella –entonces capital del carlismo– y de Pamplona. La obra se inscribe dentro del tremendismo inicial de Sawa, junto con La mujer de todo el mundo (1885), Crimen legal (1886) y Declaración de un vencido (1887).

La segunda novela corta es radicalmente distinta, incluso se apunta su carácter de “cuento de hadas”. Apareció en El Cuento Semanal, la mítica colección literaria creada por Eduardo Zamacois en 1907, que daría lugar a centenares de colecciones posteriores que permitieron que el período de entreguerras fuera denominado, muy justamente, como la “Edad de Plata” de la cultura española. Historia de una reina se publicó en mayo de 1907 y para entonces Alejandro Sawa había abandonado ya sus planteamientos tremendistas iniciales y se inscribía en la órbita del modernismo. Dos años después, en marzo de 1909, ciego y terriblemente enfermo, fallece el autor de Iluminaciones en la sombra, su obra clave que vería la luz tras su desaparición. Si hubiera que buscar un representante de la bohemia española y madrileña, un equivalente a Paul Verlaine, poeta admirado por Sawa, sería precisamente nuestro Max Estrella valleinclanesco. Historia de una reina, se basa en la historia real de la Princesa Luisa de Austria-Toscana que abandonó a su marido, renunciando al trono, por amor.

Hay que señalar que la autora de la edición ha llevado a cabo una labor excelente. El libro da comienzo con un sustancioso prólogo en el que se describen todas las claves de la vida y obra de Alejandro Sawa, un autor que Amelina Correa domina a la perfección y es su mayor especialista.

Por Alberto Sánchez Álvarez-Insúa