Nacional

Las víctimas no perdonarán "otra traición" de Zapatero

Crónica política

Domingo 10 de abril de 2011
Más de 200.000 personas exigieron en Madrid a José Luis Rodríguez Zapatero y a su Gobierno que no cometan “la traición” de permitir la presencia de Eta en las elecciones del próximo 22 de mayo. Una advertencia clara: si la banda terrorista está presente en las listas electorales será porque el jefe del Ejecutivo y Alfredo Pérez Rubalcaba “lo permiten”. Y es que las víctimas del terrorismo temen que el Gobierno no ponga todos los medios a su alcance para desarticular las estratagemas de los terroristas para comparecer el 22-M.

La manifestación convocada por la AVT bajo el lema “Por la derrota del terrorismo: Eta fuera de las elecciones” y secundada por más de cuarenta asociaciones, colectivos y sindicatos policiales y de la Guardia Civil reunió a cientos de miles de personas, 200.000 según los organizadores, en el centro de Madrid. Y todas ellas con la vista puesta en un objetivo, Bildu, el último invento salido de la ingeniería etarra, según las Fuerzas de Seguridad del Estado, para poder estar en las elecciones del próximo mes. El mensaje claro: el presidente del Gobierno y su ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, deben usar todos los recursos a su alcance para evitar que la banda terrorista esté presente en los comicios municipales.




Como dijo la presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, “Bildu es una criatura de Eta, y las víctimas entienden que el Estado de Derecho no debe ponerse rodillas en una abyecta negociación política con Eta”. Las víctimas temen que el presidente del Gobierno no haya aprendido la lección y mantenga una negociación soterrada con la banda, como demuestran los cambios en la política penitenciaria registrada en los últimos meses, que han permitido a numerosos terroristas acogerse a beneficios en el cumplimento de sus penas que antes no se producían.

Desde el Gobierno, Rubalcaba se apresuró ayer a dar un paso adelante sobre “Bildu”. Si tras el Consejo de Ministros del viernes aseguraba que las listas de la coalición se mirarían con “lupa”, en declaraciones posteriores a la reunión que celebró en Bilbao con el consejero de Interior del Gobierno vasco, Rodolfo Ares, dijo que el control se hará con “dos lupas”. Esa segunda lupa será la Ertzaintza, que también participará en la investigación de las personas que formen parte de las listas de la formación “abertzale”, por si entre ellas se encuentran “candidatos limpios” de Eta.

Pero la manifestación de Madrid también tuvo su punto polémico, la ausencia del presidente del PP, Mariano Rajoy. Aunque el partido estuvo representado por su buena parte de su cúpula –su secretaria general, María Dolores de Cospedal y el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, entre otros- las víctimas echaron de menos la presencia del líder popular. Fuentes del partido destacaron a “El Imparcial” que la posición de Rajoy es clara nítida y rotunda sobre su absoluto rechazo a la presencia de Eta en cualquier lista electoral y, por supuesto a una negociación con la banda terrorista. También destacan que el “PP estuvo perfectamente representado por los cargos que asistieron a la manifestación”.

Mientras Eta seguía el sábado a lo suyo. Pese a la tregua “general y verificable” que dice mantener, dos presuntos terroristas no tuvieron ningún reparo en liarse a tiros con unos gendarmes que les habían dado el alto en un control. En el tiroteo resultó herido uno de los miembros del Cuerpo policial francés. Sin embargo, los dos etarras no han podido llegar muy lejos. Horas después eran detenidos e identificados como Itziar Moreno, una de las etarras más buscadas por las Fuerzas de Seguridad, y Oier Gómez Mielgo, último terrorista que no había sido capturado tras huir de la base que la banda había instalado en la localidad portuguesa de Obidos.

Y en plena precampaña electoral, la actividad política ha continuado este domingo. El presidente del Gobierno ha participado en un acto de la Federación Socialista Madrileña junto al candidato socialista a la Comunidad de Madrid, Tomás Gómez. Con su optimismo habitual y animado por las encuestas que reducen considerablemente la distancia del PP sobre el PSOE, algunas hasta casi la mitad, tras su anuncio de renuncia a la reelección, Zapatero se mostró confiado en una victoria socialista el 22-M: “España es una país de sorpresas. Esta es mi apuesta para las elecciones”.

Por su parte, Mariano Rajoy ha entrado hoy en León con su habitual ironía en la batalla sucesoria por Zapatero. “Quién más me critique, será el candidato”, ha afirmado el líder popular, para quien el Ejecutivo está completamente alejado de los “problemas de la gente”, centrado tan solo en su batalla sucesoria y sus conflictos internos.

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