En Boao
Viernes 15 de abril de 2011
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha mostrado su deseo por que el desarrollo económico de China "siga el camino de la inclusión" y, de esta forma, "se extienda al camino de la cooperación, del diálogo, de la paz, de las libertades y de los derechos fundamentales". En el marco del Foro Económico Boao, presidido por el presidente de la República Popular de China, Hu Jintao, y con Zapatero como único líder de la UE invitado a participar, ha insistido en que "ese es el camino por donde los seres humanos siempre desean transitar".
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha abogado este viernes, en la última jornada de su estancia en China, por la extensión de las libertades y los derechos fundamentales en Asia, la primera referencia que hace a esta polémica cuestión en su visita al continente. Zapatero ha aludido a los derechos humanos al finalizar su discurso en la inauguración del Foro económico de Boao, considerado el Davos asiático y que está presidido en su décima edición por el presidente chino, Hu Jintao.
Asimismo, Zapatero se ha mostrado este viernes convencido de que el esfuerzo realizado desde 2004 para acercarse a China dará "frutos positivos" para la solvencia de la economía española, para su deuda y para el sistema financiero en reestructuración.
Ha restado importancia a la rectificación que tuvo que hacer el Gobierno sobre una posible inversión millonaria del fondo soberano chino en las cajas españolas porque, ha insistido, "lo que cuentan son los hechos y no las palabras".
China dijo en su día que confiaba en España y que compraría deuda y lo hizo y ha dicho que se compromete con el sistema financiero español y "cuando se produzca la inversión de sus fondos ya hablaremos de las cifras", ha recalcado, convencido del éxito de la apuesta estratégica de su Ejecutivo por la segunda potencia económica mundial.
Las exportaciones españolas a China han pasado de 1.100 millones de euros en 2004 a 2.650 millones de euros; había implantadas en el país 200 empresas españolas y ahora hay 600; y la inversión española en el país asiático, que era de 150 millones de euros, alcanza ya los 1.500 millones.
"Hemos cultivado la diplomacia económica con Asia y está dando sus frutos, que son bases fundamentales para el futuro de nuestra economía", ha insistido, antes de recordar que un tercio del déficit comercial español corresponde a China.
El jefe del Ejecutivo español ha cerrado su discurso con esa defensa de los derechos fundamentales, aunque ya al inicio de su intervención había subrayado la historia de éxito que vivió Europa el siglo pasado al pasar "de la guerra a la paz" a través de "la senda de la libertad y de la cooperación".
Zapatero se ha mostrado convencido de que "caminamos hacia un mundo más asiático" y ha expresado su satisfacción al considerar que se fortalecerá el equilibrio mundial.
A su juicio, éste es el siglo de Asia, que ha demostrado su fortaleza ante la crisis y se ha convertido en "el centro de gravedad de la economía mundial", pero también es el siglo de América Latina y debería ser el de África. Para Zapatero, los principales retos de la era globalizada serán cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio y el uso racional y sostenible de los recursos naturales y de la energía, al abogar por impulsar la investigación y la cooperación en energías renovables, "especialmente tras la tragedia nuclear en Japón". También ha defendido la cooperación científica, tecnológica y educativa.
Sus últimas palabras han sido de solidaridad para Japón tras la tragedia del terremoto y el tsunami y de admiración hacia el "nivel de cultura cívica" y la "educación ejemplar" demostrada por los nipones, que "queda como una huella para todos los ciudadanos del mundo".
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