reseña
Sábado 16 de abril de 2011
Borís Pasternak: El doctor Zhivago. Traducción directa del ruso de Marta Rebón. Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores. Barcelona, 2010. 760 páginas. 24 €
El doctor Zhivago de
Borís Pasternak marcó un acontecimiento singular al demostrar ser digna heredera de la tradición literaria rusa en un entorno hostil: la “realidad socialista”. La primera obra del escritor moscovita, conocido por sus críticas hacia las bases ideológicas del sistema comunista, causó sensación en Occidente. La búsqueda de la verdad y del sacrificio caracterizará a unos personajes que deben sobrevivir a la caída del zarismo y a la Primera Guerra Mundial.
La acción se centra en un trío formado por Yuri Andréyevich, el revolucionario Pavel Antipov y Larisa Fiodorovna. Esta joven mujer deberá elegir entre el amor ciego del poeta o la protección del revolucionario. Su resistencia a preservar unos ideales progresistas frente a la irracionalidad de los acontecimientos empuja al doctor Zhivago al abandono fatalista de la vida. El conflicto desgarrador entre los partisanos rojos y la armada blanca del almirante Koltchak secuestrará a una sociedad rusa abandonada a su suerte.
En octubre de 1958, Pasternak ganó el premio Nobel de Literatura provocando el recelo de las autoridades soviéticas que habían prohibido la publicación de su obra. Denunciado como “traidor” a través de una violenta campaña en la prensa nacional, el autor tuvo que renunciar a dicha distinción y desautorizar la interpretación dada por Occidente. Víctima de la incipiente Guerra Fría, Estados Unidos no le abandonaría y apoyó su visión del comunismo a través de una sus mejores armas: el Séptimo Arte. En 1965, David Lean dirigirá la
adaptación al cine de
El doctor Zhivago con una memorable superproducción de la Metro-Goldwyn-Mayer. Los impactantes exteriores, junto con una excelente banda sonora, acompañan el refinamiento psicológico de los personajes. La lograda interpretación del actor Omar Sharif inmortalizaría al protagonista principal, frustrando de este modo las pretensiones soviéticas.
Con motivo del cincuenta aniversario del fallecimiento del autor, Galaxia Gutenberg publica esta gran
obra ya clásica en traducción directa –por primera vez– del ruso, a partir de la edición fijada por el hijo de Borís Pasternak. Baste recordar la célebre reflexión de Pasternak para invitar al lector a redescubrir su obra: “No me gusta la gente que nunca ha tropezado ni caído. Su virtud es sin vida, y no vale mucho. La vida no les ha revelado su belleza”.
Por César Rubio Márquez
TEMAS RELACIONADOS: