análisis profundo de siete naciones del grupo
Sábado 16 de abril de 2011
Los ministros de Finanzas y Economía del G-20 han acordado prepara un plan para identificar a los países que puedan crear otra crisis global. Este plan implica el análisis profundo a siete naciones del grupo.
Los ministros de Finanzas y Economía del G-20, que integra a países ricos y emergentes, acordaron hoy en Washington un plan para identificar desequilibrios que puedan conducir a una crisis global, dentro de un proceso que implica el análisis profundo a siete naciones del grupo.
El objetivo final es determinar cuándo los niveles de deuda, los déficit comerciales u otros indicadores revelan riesgos sistémicos.
"Acordamos una serie de pautas indicativas que completan la primera fase de nuestro trabajo para identificar desequilibrios persistentemente abultados", señaló el G-20 en un comunicado.
"Lanzamos ahora el segundo paso de este proceso con un análisis en profundidad de la naturaleza de esos desequilibrios y los motivos de fondo que impiden el ajuste", subrayó el G-20.
El grupo prevé establecer en su próxima reunión a finales de año las medidas preventivas y correctivas que conformarán su plan de acción para asegurar un crecimiento "sólido, sostenible y equilibrado", que se abordará en la reunión de jefes de Estado de noviembre en Cannes (Francia).
La ministra de Finanzas francesa, Christine Lagarde, adelantó en rueda de prensa que el grupo someterá a un escrutinio detallado a los siete países que representan más del 5% del Producto Interior Bruto (PIB) nominal o por paridad de poder adquisitivo del G-20.
Lagarde confirmó que Francia está en la lista e Italia no forma parte de ella.
Aunque la lista no es oficial, según esos parámetros de medición, integrarían el grupo China, Francia, Alemania, Japón, Gran Bretaña y Estados Unidos. El séptimo puesto podría recaer sobre India o Brasil.
Lagarde se limitó a decir que, "claramente", hay "grandes economías" a las que se someterá a un análisis más profundo en "la segunda fase" del proceso.
El acuerdo alcanzado en Washington establece parámetros de medición para identificar desequilibrios peligrosos en tres grandes áreas: deuda pública y déficit fiscal, tasa de ahorro y deuda privada y los desequilibrios externos, que incluyen la balanza comercial y los flujos netos de inversión y transferencias.
Esas grandes áreas de referencia se establecieron durante la última reunión del grupo en febrero en París.
"Las pautas establecerán valores de referencia para cada uno de los indicadores disponibles", indicó el G-20.
Los modelos estadísticos utilizados se basan en el periodo 1990-2004, que es el que precedió a los grandes desequilibrios externos.
Por lo demás, el G-20 reiteró en el comunicado su compromiso con un crecimiento sólido y la creación de puestos de trabajo.
Los ministros expresaron también su solidaridad con el pueblo japonés tras el "trágico" terremoto y posterior tsunami del pasado 11 de marzo en el país.
Los titulares de Economía y Finanza reunidos en Washington destacaron que la recuperación económica sigue afianzándose y aparece más sostenible, aunque alertaron que "todavía hay riesgos".
"Acordamos que seguiremos alerta y tomaremos las medidas necesarias para fortalecer la recuperación y reducir los riesgos".
Los ministros reconocieron que las recientes revueltas en Oriente Medio y el norte de África incrementaron la "incertidumbre" económica y las tensiones en los precios de la energía.
Según el G-20 todavía hay suficiente capacidad ociosa para satisfacer la demanda energética global.
El repunte de los precios de los combustibles y los alimentos ha sido uno de los principales temas de discusión en la reunión conjunta de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) que se celebra esta semana en Washington.
Por lo demás, los ministros del G-20 se comprometieron a vigilar más de cerca los flujos de capital, las acumulaciones peligrosas de reservas y otros indicadores que apunten hacia desequilibrios poco saludables para la economía global.
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