Economía

China reafirma su apuesta por España

CRONICA ECONÓMICA

Jueves 21 de abril de 2011
Desmiente a la prensa británica, que dudaba de los compromisos del gobierno chino durante la visita de José Luis Rodríguez Zapatero.

El cuento chino de Zapatero ha permitido que surjan dudas sobre las intenciones de China de adquirir deuda española e invertir en las cajas de ahorros. Para acabar con esas dudas, Hong Lei, portavoz del gobierno chino, ha vuelto a reafirmar las intenciones del Ejecutivo asiático: “En su reunión con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, el primer ministro, Wen Jiabao, señaló que China comprará deuda española y participará en la reestructuración de las cajas de ahorros “. Y Algunas instituciones chinas ya han realizado ciertas inversiones en los productos financieros españoles y hemos contactado con España para participar en la reestructuración de las cajas españolas y otras oportunidades de inversión”. Este miércoles el FT había dudado de las intenciones chinas.

Reuters ha hecho una consulta a 55 economistas sobre la situación de la deuda griega, y el consenso apunta a que el Estado heleno caerá en el impago (reestructuración). Lo que debaten es cuándo. De ellos, 46 dicen que en un plazo de tres años; cuatro, que en tres meses. Felix Salmon recoge la opinión de Teodoro Pelagidis, un economista griego que ha escrito sobre el colapso económico de su país: “Tras las cortinas, están buscando el modo de hacer una restructuración ordenada. La realidad básica es que no podemos hacer frente a nuestra deuda”. Alphaville recoge un informe del equipo griego de Citi que dice lo siguiente: “Para minimizar los costes de las quitas, Grecia esperará previsiblemente a que el cuadro macroeconómico llegue a un punto de inflexión (...). Ese punto de inflexión, de acuerdo con nuestras estimaciones y las de otros, podría llegar en el año 2013”. Es decir, entonces Grecia volverá a crecer y podrá minimizar las quitas. El problema, según apuntan los economistas de Citi en ese país, es que los planes de recorte no están funcionando tan rápido como se esperaba (lógico por cuanto pasan en gran parte por subir los impuestos, algo chocante con una economía anémica). Eso quiere decir que cuanto más espere Grecia en anunciar la suspensión de pagos, mayores podrían llegar a ser las quitas a los acreedores.

Queda, por otro lado, la eventual crisis fiscal de los Estados Unidos, un debate que ha sido reavivado por el cambio de la perspectiva de S&P de estable a negativa, lo que sugiere que podría rebajar su calificación, todavía en niveles máximos (AAA). Un reciente informe del FMI, anterior al cambio de criterio de S&P, ofrece datos desalentadores. La relación entre los ingresos fiscales y el gasto tienen que mejorar en 15 puntos porcentuales sobre el PIB. De mantenerse la actual reforma del sistema sanitario, el gasto obligatorio, no discreccional, aquél sobre el que no puede decidir el gobierno porque está ya comprometido, alcanzaráel 18 por ciento del PIB. Por otro lado, a no ser que los estadounidenses de hoy paguen más impuestos o se recorte el gasto, los estadounidenses del futuro tendrán que pagar tasas impositivas más de un 20 por ciento superiores a las de hoy. Para atajar ya el problema, los EEUU tendrían que subir todos los impuestos y recortar ahora los gastos un 35 por ciento, y de forma permanente. El economista jefe del FMI, en una entrevista concedida a El País, dice que “Existen razones para estar preocupados. Estados Unidos carece de un plan creíble, a medio plazo, para reducir sus déficits presupuestarios, y el debate entre los dos partidos que concluyó el 8 de abril con un plan de ahorro de 27.000 millones de euros era insuficiente, ya que la brecha ideológica entre los demócratas y los republicanos sobre la manera de abordar el problema es enorme”

Para Credit Suisse todas estas preocupaciones son poco menos que una broma: “Algunos de los más señeros políticos y analistas lo dicen a diario: ‘América está en quiebra’. Nosotros nos preguntábamos si lo que se quiere es contar un chiste. América no está quebrada ni de lejos. La riqueza neta de las familias es de 57 billones de dólares. La deuda pública, incluyendo la estatal y local, ronda los 12 billones de dólares. Si consolidamos los balances, de tal modo que reflejen que los hogares son responsables, en última instancia, de pagar esta deuda, llegamos a la conclusión de que la riqueza neta de los hogares es de 45 billones de dólares o el 303 por ciento del PIB”.

Y en plena discusión sobre cómo recortar los desaforados presupuestos públicos, la propia Comisión Europea, en lugar de dar ejemplo, exige un aumento de su presupuesto del del 4,9 por ciento. Alemania, Gran Bretaña, Francia y Finlandia se oponen a cualquier incremento que vaya más allá del aumento de la inflación.

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