gastronomia

La terraza del Orfila

La crónica gastronómica

Lunes 25 de abril de 2011
No demasiado conocido en la ciudad –a pesar de su privilegiado emplazamiento en el centro de Madrid, a dos pasos de la glorieta de Colón– el HOTEL ORFILA (Orfila, 6. Tfno. 91 702 77 70. Madrid) ocupa un coqueto palacete del siglo XIX, cuyos orígenes se remontan concretamente a 1886. Se transformó en hotel en 1999. En la rehabilitación se respetó todo su aire señorial, dotándole de las comodidades propias de un hotel de lujo de aquella época.



En el interior, que se utilizó para representaciones teatrales en los años veinte, se puede descubrir un cuidado ambiente de galería de arte y un mobiliario clásico, de cierto estilo inglés, en el que prevalecen el mármol y las maderas nobles. Ofrece al público tan sólo una veintena de habitaciones y doce suites a precios razonables.

En 2000, el Hotel ingresó en la cadena Relais & Châteaux, que agrupa a algunos de los establecimientos más prestigiosos del mundo. Todos los miembros de este selecto club deben contar con cuatro o cinco estrellas y menos de un centenar de habitaciones y han de cumplir los cinco importantes conceptos que definen la filosofía de la cadena: el carácter, la cortesía, la calma, el encanto y la cocina, las clásicas “cinco c” (courtesy, charm, character, calm y cuisine) características de esta singular cadena hotelera. El dueño del Hotel, Gabriel García Alonso, es, actualmente, Presidente de Relais & Châteaux España.

Una de las bellas terrazas gastronómicas de Madrid
Ahora, en plena primavera el Hotel Orfila ofrece al público, junto a su salón de té y su bar de estilo inglés, uno de sus más bellos escenarios: su tranquila terraza, abierta a todos los públicos, no sólo a la clientela del propio establecimiento, y que está considerada como una de las más agradables de la ciudad.

En efecto, El Jardín de Orfila es un lugar relajante en el que conviven la placidez que proporcionan los árboles, el sonido del agua de la fuente y el aire limpio. Está abierta desde la hora del desayuno hasta la de la cena y se convierte en un oasis en medio del asfalto y la vorágine del centro de una gran urbe.

Recetas para el interior y el exterior
El jefe de cocina, David Cruz, prepara sofisticadas tapas y también los mejores platos tradicionales, que se pueden disfrutar tanto en el jardín como en los comedores interiores. Entre las recetas que sugiere actualmente se encuentran: la croqueta de txangurro sobre tomate caramelizado; la crema (“ajoblanco”) de espárragos; el guiso de patata y bonito; el pulpo a la parrilla con cilantro de patata y crema fina de ajo; la vieira marinada en caldo corto de calamar con sus tallarines y espumoso de almendras; los callos melosos con morro y manitas; el solomillo de cerdo ibérico con queso de cabra y cebolla caramelizada. Entre sus postres figuran: cremoso de leche de oveja con miel; teja de pimienta rosa y almendra garrapiñada; y ensalada de frutos rojos. Los precios de los diferentes menús pueden oscilar entre los 50 y los 100 euros.

El Hotel Orfila ofrece, además, una amplia gama de excelentes vinos que se adapta, perfectamente, a la cocina. Es el caso de blancos como el Verdejo Belondrade y Lurton, de la Denominación de Origen Rueda; tintos, como el Tempranillo Pago de Carraovejas 2008, de la Denominación de Origen Ribera del Duero; o el dulce Malvasía Viñátigo, de la Denominación de Origen Ycoden-Daute-Isora. Y al término del almuerzo o la cena, el bar de cócteles es una alternativa ideal en esta época. En conjunto, el Hotel Orfila y su jardín-terraza configuran dos propuestas para la primavera de Madrid.

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