Juan Francisco Fuentes, autor de la biografía de Adolfo Suárez, y Antonio López Vega, autor de la de Gregorio Marañón, acompañados por el catedrático de Historia Contemporánea Octavio Ruiz-Manjón, han protagonizado este miércoles en la Fundación Ortega-Marañón un diálogo sobre estas dos figuras coincidiendo con la celebración de La Noche de los Libros.
Comparar las figuras de
Gregorio Marañón y de
Adolfo Suárez resulta arriesgado por haber sido personajes trascendentales para la historia de España en épocas bien distintas, aunque no carentes de similitudes.
En un acto celebrado este miércoles en la
Fundación Ortega-Marañón, coincidiendo con La Noche de los Libros, los profesores
Antonio López Vega, autor de la biografía del doctor Marañón, y
Juan Francisco Fuentes, autor de la del político de UCD, han deleitado a los presentes con un coloquio sobre las vidas y trayectorias de estas dos figuras acompañados por el catedrático de Historia Contemporánea
Octavio Ruiz-Manjón.
Habida cuenta de la diferencia entre ambos personajes, sus biógrafos han encontrado, sin embargo, rasgos en común como el hecho de que los dos encarnaran un espíritu de
tolerancia y compartieran la idea de la reconciliación.
Durante la tertulia, en la que se encontraba también presente
Marcelino Oreja, el político y jurista protagonista de la Transición ha reflexionado sobre Suárez dada su estrecha relación con el político, a quien ha calificado como “estratega y pragmático”. Una idea compartida por Fuentes, quien ha destacado del líder de UCD su “intuición”.
A diferencia de Marañón, un “hombre de cultura”, según Oreja, que dejó constancia de sus ideas por escrito, Suárez fue “totalmente ágrafo”, a juicio de Fuentes, quien sostiene que el político “tomaba decisiones acertadas sin saber argumentarlas”.
Quien, sin embargo, sí ha podido contar con una amplia documentación para escribir la biografía de Marañón ha sido López Vega. Una información que, según ha afirmado, le llevó a la idea de que, pese a que Marañón fue considerado un “hombre de éxito”, la realidad de sus escritos determina que
“tuvo un gran desasosiego al no haber cumplido con la reconciliación nacional”.
Así pues, aunque son dos figuras de formaciones y mundos radicalmente distintos, de haberse conocido en vida, Fuentes cree posible que Marañón hubiera reconocido en Suárez
“al político que echó en falta en los años 30”.