tendencias

¿Sabemos cómo descansar mejor?

estudio sueño

Viernes 28 de marzo de 2008
La temperatura de la habitación, humedad y las condiciones del colchón son aspectos fundamentales que, acompañados de una media diaria de sueño que los expertos cifran en 8,16 horas, suponen aspectos más que importantes para el aumento de la productividad laboral así como un menor absentismo y un menor índice de estrés. Además, un placentero descanso ayuda a reducir la incidencia de otros problemas que pueden acarrear las alteraciones del sueño, como por ejemplo, la ansiedad. Todo ello nos lo cuenta un estudio elaborado por Tempur.

No sé si somos conscientes, pero pasamos una tercera parte de nuestra vida en la cama, unas 30.000 horas aproximadamente. Con este dato es más que evidente que debemos prestarle cierta atención al sistema de descanso que elijamos para dormir. Según un estudio, más del 40 por ciento de los españoles duerme mal a menudo, algo que repercute en el organismo y provoca la aparición de alteraciones del sueño. Para los expertos, la mejor forma de combatir estas alteraciones es descansar sobre un colchón que se adapte a las curvas de la columna y sea respetuoso con los músculos que la rodean.



La cuestión de un buen descanso no depende sólo del colchón, existen unos consejos básicos que nos permitirán levantarnos cargados de energía cada día. La firma de descanso Tempur (www.tempur.es), a través de diversos estudios y gracias a su experiencia, ha elaborado su propia lista de detalles a tener en cuenta para facilitar un buen descanso:

En primer lugar, se recomienda mantener una rutina de horarios: ser regulares a la hora de acostarnos y levantarnos da estabilidad a nuestro organismo, ayuda a relajarse, y permite dormirse más rápido.

Debemos orientar nuestro dormitorio al descanso y la relajación. La temperatura ideal es de 18º C. Los colchones de material viscoelástico, por ejemplo, son también capaces de adaptarse a la temperatura corporal, así como la ropa de cama (productos que poseen una capa fría y otra caliente).

Debemos mantener bien ventilada la habitación, sobre todo antes de irnos a la cama, así garantizaremos la correcta humedad.



Se desaconsejan las cenas copiosas o con muchas grasas.

La longitud mínima recomendada para una cama es la correspondiente a la altura del cuerpo más 20 cm. Una individual nunca puede tener una anchura inferior a 90 cm. y la de una doble nunca debe ser inferior a 160 cm.

Por último, no hay que olvidar que el colchón no es lo único importante, ha de acompañarse siempre de una almohada y un somier. La base de la cama influye siempre sobre las propiedades de cada colchón, debemos estar atentos a las características del mismo para elegir una base u otra. Un bien colchón sobre una base de calidad regular se puede comparar a un buen coche con amortiguadores deficientes.

El astro solar también influye en nuestro descanso. Hay que protegerse del sol de una forma adecuada para que no tenga repercusiones a la hora del sueño.



La postura adoptada en la cama. Existe unanimidad en el rechazo de la postura boca abajo puesto que puede producir lesiones y dificultar la respiración. Neil McKenna, fisioterapeuta del Instituto de Rehabilitación de Chicago, aconseja siempre el acompañamiento de almohadas: "Si duermes de lado, mantén las piernas rectas y coloca una almohada entre las rodillas para aliviar la presión sobre caderas y espalda. En caso de dormir boca arriba, sitúa la almohada debajo de las rodillas, y si es al revés, colócala bajo el abdomen". Desde el Colegio Profesional de Fisioterapeutas, su vocal, Eduardo Zamorano, insiste en que la postura ideal para dormir es de lado, caderas y piernas flexionadas (posición fetal).

TEMAS RELACIONADOS: