Crónica cultural
Miércoles 04 de mayo de 2011
Entremeses barrocos por la Compañía de Teatro Clásico Nacional en el Teatro Pavón, hasta el 29 de mayo. Gran maratón en Tokio del pianista Yukio Yokomaya, que interpretó hace unos días la obra íntegra para piano escrita por Frederick Chopin.
Antes de El perro del Hortelano, que tendremos la suerte de ver en Almagro, la Compañía de Teatro Clásico Nacional (CNTC), dirigida por penúltima vez por Eduardo Vasco, ofrece este mes Entremeses Barrocos, un conjunto de piezas menores, breves y entretenidas.
En el escenario entran y salen 22 actores dando vida a estos divertidos entremeses. Luis García-Araus ha conseguido hilvanar estupendamente la Mojiganga de los Infiernos de Amor con los cuatro entremeses de Los degollados (Calderón), El muerto, Eufrasia y Tronera (de Bernardo de Quirós), El cortacaras (de Agustín Moreto) y El toreador (Calderón), con fragmentos de otros para componer lo que llama “entresijos” y acabar con el Baile de los extravagantes (de Francisco Monteser). El montaje se apoya intensamente en un repertorio musical, algo potenciado por el director, y se aprecia la presencia de músicos en el escenario.
Procedentes de la Joven Compañía Nacional, han colaborado en la dirección Pilar Valenciano, Elisa Marinas, Aitana Galán y Héctor del Saz.
Los actores muestran una capacidad interpretativa de un alto nivel. Caracterizan a los diferentes personajes, prototipos de la sociedad y, en particular, de la española con una perfecta maestría. Saben comunicar el verso con total naturalidad mientras trasladan las situaciones a nuestros días. Sin descanso, los actores trabajan transmitiendo una gran energía y capacidad, sucediéndose las escenas a gran velocidad. El público no deja de reírse en toda la representación y de sobresaltarse ante unas escenas rápidas, atrevidas, gozosas y decididamente cómicas. ¡Nadie se lo debería perder!
Se le llama ya “el representante de Chopin sobre la tierra”. En el libro de los Guiness del año pasado, se inscribía al pianista japonés Yukio Yokoyama como el primero en interpretar 166 piezas del compositor Chopin durante más de dieciséis horas sin descanso para conmemorar el bicentenario de su nacimiento. ¡Pero eso fue el año pasado! Esta semana, en Tokio, ha encadenado las 212 piezas para piano, tocando dieciocho horas seguidas, bajo el título “El desafío del sueño”. El concierto se ha retransmitido por radio y ha estado abierto al público.
Yukio Yokoyama se ha pasado los últimos siete años grabando disco tras disco la obra completa del compositor polaco. No hay duda que Chopin despierta pasiones obsesivas y, entre muchas incongruencias, también se le conoce un juego de video Eterna Sonata, que está teniendo mucho éxito. Transporta al jugador a un mundo imaginario inspirado en las obras del compositor en donde conoce a la inocente Polka, el ladrón Allegretto, la pastora Viola o el exaltado Jazz…