Opinión

Zapatero y sus vaticinios sobre el paro

Jueves 05 de mayo de 2011
El hecho de que el paro descendiera en 64.000 durante el mes de abril hizo que ayer el Gobierno volviera a sacar pecho en la sesión de control parlamentario. No sólo eso; olvidando el demoledor dato del la última EPA, según la cual el número de desempleados en España llega casi a los cinco millones, José Luis Rodríguez Zapatero se permitió el lujo de hacer una nueva llamada al optimismo. Ocurre que, al haberlo hecho en el Congreso de los Diputados, sus palabras constan ya en el diario de sesiones. Y eso es un arma de doble filo para alguien tan aficionado a los titulares y las portadas como el Presidente del Gobierno.

Un Presidente que en 2008 negaba la crisis, vaticinaba el pleno empleo y se comprometía a crear dos millones de puestos de trabajo. Desde entonces, la cruda realidad ha ido poniendo en su sitio a la que sin duda ha sido una de las gestiones políticas más nefastas de la reciente historia. Se ha gobernado a golpe de sondeo y encuesta en lugar de hacerlo en base a realidades y, claro, los resultados a la vista están. Es verdad que el señor Zapatero no tiene una varita mágica contra el desempleo, pero no es menos cierto que, ante cada nuevo dato, cada vez peor, podía haber optado por la prudencia y la autocrítica en lugar de “brotes verdes” y demás excentricidades. Que con casi cinco millones de desempleados se hable de cambio de tendencia por un mero dato estacional -positivo, sí, pero estacional- es no sólo un insulto a la inteligencia colectiva, sino una falta de respeto a todas esas familias cuyos miembros no pueden trabajar. Por eso no debiera sorprender a nadie la exclamación del portavoz de la oposición en el Senado: “sobre todo, señor Zapatero, evítenos los vaticinios”.

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