Domingo 08 de mayo de 2011
En Ferraz parecen tener muy clara la consigna a seguir ante las próximas elecciones locales y autonómicas: hay que satanizar al PP. José Blanco y Alfredo Pérez Rubalcaba, principales artífices de la campaña socialista, se han puesto ya manos a la obra en la tarea de atacar al PP a la menor ocasión posible. El viernes, Blanco respondía a los malos resultados que le auguran las encuestas a su partido acusando al PP de boicotear las negociaciones entre la CEOE y los sindicatos, con tal de deteriorar al Gobierno, aún a costa “de perjudicar a España”; y ayer era Rubalcaba quien afirmaba que “cada paso en pos de la recuperación económica de España es un paso atrás para el PP”. No es un argumento nuevo; lo acuñó en su momento María Teresa Fernández de la Vega, cuando repetía machaconamente que “el PP no arrima el hombro”. Los socialistas, en efecto, llevan años tratando de convencernos de que el PP también gobierna: debe ser que por las noches publica un BOE clandestino que desconocemos. Se trata de una idea muy repetida por el PSOE e ilustrada hace pocos días por el propio señor Zapatero: al parecer –y siempre según el Presidente- en realidad, la crisis viene arrastrada por la política económica desarrollada por el PP en los años noventa. Los populares puede que tengan muchas carencias pero de lo único que no se les puede responsabilizar es del gobierno de la nación en los últimos ocho años, que no son pocos.
La crítica al adversario es algo consustancial en política, pero ha de haber más argumentos. Máxime cuando de lo que se trata es de ganar unas elecciones. Y ello se consigue vendiendo los méritos propios, en lugar de alertar sobre los deméritos ajenos. De este modo, si la línea de actuación de los socialistas durante esta campaña va a ser la crítica permanente al PP -como así parece-, da la impresión de que su trayectoria en autonomías y municipios durante esta última legislatura no ha sido precisamente brillante. Un gobierno que basa su estrategia de defensa en criticar a la oposición, como si estuviera gobernando, debe ser porque no encuentra nada bueno para ofrecer por si mismo. Y ese es un riesgo que el PSOE debería tener muy presente si no quiere obtener un resultado calamitoso el próximo 29 de mayo.
TEMAS RELACIONADOS: