crónica política
Domingo 08 de mayo de 2011
Las primeras horas de la campaña electoral para los comicios autonómicos y municipales del domingo 22 han arrancado con una clara estrategia del PSOE: hacer la oposición al PP. Los mensajes lanzados por los principales líderes socialistas, desde Zapatero a Rubalcaba, pasando por Felipe González, dirigen una crítica feroz hacia la formación que lidera Mariano Rajoy. Sin nuevas propuestas para ilusionar a su electorado, sometido ya a un pesimismo estructural ante la crisis económica y la falta de eficacia de las medidas adoptadas por el Gobierno de Zapatero, el único mensaje al que han recurrido en sus mítines desde el sábado es volver a calificar al PP como la derecha de la derecha europea. La sentencia del Tribunal Constitucional sobre Bildu ha protagonizado también estos primeros actos electorales, aunque Rajoy haya apostado por la situación económica como eje de su campaña.
Los primeros actos de la campaña socialista no difieren mucho de los que protagonizados en los quince días anteriores a las elecciones generales de marzo de 2008. Todo lo que ocurre en España es culpa del PP, por su política durante los Gobiernos de Aznar y por no haber dado su apoyo incondicional a las medidas del Ejecutivo de Zapatero. El término antipatriota, tan usado por los socialistas en épocas pasadas para intentar cubrirse de las críticas de los populares por negarse a reconocer las crisis o a la falta de eficacia de sus medidas económicas, vuelve a ser utilizado como principal estrategia en los mítines del PSOE. La sentencia del Constitucional sobre Bildu es la coartada que se emplea en los mítines, según analistas políticos consultados por "El Imparcial".
Hoy mismo, el presidente del Gobierno ha dicho en Gijón que el PP "usa el terrorismo en el combate político" y le ha acusado por este motivo de ser "la derecha más a la derecha de Europa". Zapatero ha criticado que el partido liderado por Mariano Rajoy haya manifestado su más absoluta repulsa a la presencia en las elecciones de la coalición Bildu, avalada por el TC pese al fallo en contra del Tribunal Supremo y los informes de las Fuerzas de Seguridad del Estado que probaban la presencia de Eta detrás de esa candidatura. El secretario general de los socialista ha llegado a decir que ya no pide el voto para él sino contra esa "derecha que no respeta al Tribunal Constitucional ni defiende los valores sociales". Más allá, poco. Una vez más referencias a la que crisis económica que vive España se deben a las políticas de José María Aznar, aunque ya hayan pasado siete años desde que dejara el poder, y avisos sobre lo que supuestamente podría hacer el PP en materia social si llegar al poder. Propuestas de futuro para salir del atolladero económico, ninguna.
Desde el PP, Mariano Rajoy se mantiene en su línea de intentar convencer a los ciudadanos de que el cambio político es necesario ya para acabar con el terrible drama de los casi cinco millones de parados y la falta de competitividad de la economía española, alejada ya de los diez primeros puestos en la lista mundial. El líder popular no quiere centrar el debate electoral en la política antiterrorista. Aunque cree que la presencia de Bildu en los comicios del día 22 es una derrota para la democracia y el Estado de Derecho, considera que el principal problema de España es la salida de la crisis.
En el mitin al que ha asistido este domingo en Madrid, la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, sí que ha aprovechado para cargar contra la decisión del TC. "Estamos hartos -ha dicho- del peor Gobierno de la democracia: una España arruinada, una España dividida y la Eta en las instituciones: ése es el balance". Aguirre ha acusado a Zapatero de haber engañado por segunda vez a los españoles al permitir la presencia de Eta en las instituciones tras estas elecciones, al igual que sucedió en 2007 con ANV.
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