El Mallorca y el Villarreal han firmado un empate salomónico en el Iberostar Estadi que deja a los dos equipos mucho más cerca de sus respectivos objetivos, la permanencia en el caso de los baleares, y la 'Champions', por parte de los castellonenses.
La pelea por el control del centro del campo y las contadísimas llegadas con peligro a las porterías marcaron el desarrollo de la primera parte, que resultó extraña, también, por el horario -inédito en Primera- fijado para el partido, las doce del mediodía.
El
Villarreal se encontró con un ambiente muy hostil en el
Iberostar Estadi, con una afición que no le perdona las gestiones que hizo el club castellonense para disputar la Liga Europa aprovechando que la UEFA había excluido al
Mallorca por sus problemas económicos.
Empezó bien el "submarino amarillo", sin acusar ni el horario ni el desgaste de haber jugado entre semana ante el Oporto. Los problemas que le creó su rival los solventó con eficacia y además, tuvo la ocasión más clara con un disparo de
Rossi (min. 18) que se estrelló en el palo.
El
Mallorca quiso ser más vertical que su adversario, teniendo en cuenta la gran calidad que atesora el Villarreal en el centro del campo, con
Senna, Cazorla y Borja Valero, este último, exmallorquinista y blanco de las iras de un sector de las gradas.
Pese a que lo intentó, el equipo de
Michael Laudrup solo inquietó al meta
Diego López con un remate de
De Guzmán (min. 7), aunque en la segunda parte,
Webó, pudo marcar, pero cabeceó hacia el lado en que se encontraba el portero.
El meta argentino
Germán Lux, sustituto del israelí
Dudú Aouate, lesionado, no acusó la inactividad y respondió muy bien cuando fue exigido, sobre todo, con dos grandes disparo del brasileño
Nilmar (min. 51 y 80).
El Mallorca, con el japonés
Aki en el lugar del francés
Pereira, apretó más en la reanudación y obligó al Villarreal a retroceder unos metros, en busca de los contragolpes siempre peligrosos ejecutados por
Nilmar y Rossi.
Cani y Wakaso reforzaron el centro del campo visitante que, a medida que los minutos pasaban tenía más trabajo. Era evidente que el Mallorca no se conformaba con el empate, y buscó el triunfo con gran decisión.
Sin embargo, el Villarreal respondió con la misma moneda, equilibrando de nuevo las acciones, hasta llegar al término del encuentro con un reparto de puntos que deja a los dos equipos más cerca de sus respectivos objetivos.