En los últimos dos años, más de un centenar de activistas chinos han sido arrestados o han desaparecido sin dejar el menor rastro. EL motivo: la fuerte represión impuesta por el régimen de Pekín y que amenaza a todas aquellas voces que discrepen con la doctrina del Partido Comunista. Escritores, intelectuales, disidentes, artistas, blogeros... casi nadie ni nada escapa a las garras del 'Gran Hermano'.
China vive
dos realidades: la económica y la social. Mientras el gigante asiático es un país boyante y próspero que crece a un ritmo imparable (un 10,3 por ciento en el último año) a pesar de la crisis económica mundial que ha azotado a las principales potencias, el régimen de Pekín dirige con mano de hierro el segundo país más poblado del planeta tras India.
El omnipresente
Partido Comunista, la única formación política legalizada y con presencia en la asamblea nacional, de más de 3.000 diputados, ha impreso un férreo control ideológico en todo el territorio chino. Este incremento de la presión a la disidencia, que ha coincidido con un incremento de las protestas en favor de reformas democráticas, se ha visto recrudecido en los últimos dos años con la detención de
más de un centenar de escritores, intelectuales, activistas y artistas cuyas opiniones diferían de la línea oficialista.
En su último
informe anual sobre la situación de los derechos en el mundo,
Amnistía Internacional (AI) ha vuelto a denunciar la precaria situación en la que se encuentran las libertades individuales y colectivas en China al reincidir, un año más, en que, a lo largo de 2011, "se intensificaron el descontento y las protestas por las crecientes desigualdades económicas y sociales, la corrupción omnipresente en el sistema judicial, los abusos de la policía y la represión de las libertades religiosas y de otros derechos humanos".
Con el objetivo de mantener a la oposición a raya, AI denuncia en su informe que "las autoridades impedían a los ciudadanos hablar o informar de temas políticamente conflictivos, acusándolos de divulgar 'secretos de Estado', de 'divisionismo' (nacionalismo de las minorías étnicas), de difamación y del delito de 'subversión'". Además, las autoridades endurecieron las restricciones impuestas a las ONGs y a los defensores de los derechos humanos", resalta AI.
En esta misma línea se situó esta semana la secretaria de Estado estadounidense
Hillary Clinton, que, en una reciente entrevista a la revista
The Atlantic, calificó de "deplorable" la situación de los derechos humanos en China y que Pekín está asustado por las revueltas en Oriente Medio y el Magreb. En respuesta, el gobierno chino, a través del consejero de Estado Dai Bongguo, no tardó en responder a las declaraciones de Clinton al invitarla a visitar su país para constatar el "enorme progreso" que su administración ha realizado en este campo "y
conocer la verdadera China".
Un punto de vista es el que ofrece
Lydia Kostopoulos, experta en relaciones internacionales y profesora universitaria residente en la localidad china de Nangjing. En declaraciones a EL IMPARCIAL, Kostopoulos señala que, "si bien sí me han censurado en mi ejercicio profesional, sobretodo a la hora de tratar asuntos como Tíbet o lo sucedido en la plaza de Tiananmen en 1989, las cosas son diferentes a cómo se ven en Europa y Estados Unidos".
"Al principio sí me sentí muy vigilada, de hecho a cada clase asiste un representante del Partido Comunista que manda resúmenes de las mismas a sus superiores", señala la profesora. Sin embargo, Kostopoulos afirma que, en comparación con el resto del mundo,
"China tiene muchos menos presos de conciencia en relación a la población total del país".Lo que es un hecho es que decenas de opositores y disidentes son encarcelados cada año por intentar ejercer su derecho a la libertad de expresión. Algunos de ellos, como el reciente Premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo o el artista Ai Weiwei son conocidos fuera de las fronteras chinas, otros no tanto. Estos son los siete presos de conciencia más destacados del país asiático.
Ai Wei WeiConsiderado por la prestigiosa publicación especializada
ArtReview como uno de los artirtas contemporáneos más relevantes del siglo XXI, Ai Weiwei (1957) fue detenido el pasado 3 de abril acusado por las autoridades chinas de haber participado en crímenes económicos, sin especificar cuáles. Además de él, tambien fueron arrestados su mujer y ocho miembros de su equipo. Artista y activista pro derechos humanos a tiempo compartido, Weiwei es uno de los creadores más prominentes del gigante asiático. No obstante, sus obras se han expuesto en algunas de las galerías más prestigiosas del mundo y colaboró en el diseño y en la construcción del estado olímpico de Pekín de cara a los Juegos Olímpicos de 2008.
Liu XiaoboProbablemente, Xiaobo (1955) es el más mediático de todos los intelectuales y artistas presos en la República Popular de China. Galardonado con el premio Nobel de la Paz en 2010 por su defensa a ultranza de los derechos humanos, el presidente del Centro Independiente PEN, una organización en defensa de las libertades en el país asiático y que él mismo fundó, fue detenido y condenado a once años de cárcel por "incitar a la subversión contra el Estado", según afirman las autoridades de Pekín. Desde su arresto, Xiaobo se ha convertido en el rosotro mediático del activismo chino, una de las razones por las que Noruega le concedió el Nobel, lo que suscitó una intensa polémica.
Gao Zhisheng Abogado especializado en la defensa de las minorías religiosas, Gao Zhisheng (1966) desapareció sin dejar rastro en el mes de abril de este año. Al frente de la oficina legal de Shegnzi, Zhisgeng defendió a varios activistas, religiosos y periodistas acusados por el gobierno de confabularse contra el aparato del Estado. Tras abandonar el Partido Comunista en 2005, comenzó a centrarse en su labor como activista, trabajo que le llevó a documentar su odisea en la película
"Una China más justa". Detenido en varias ocasiones, su desaparición ha sido denunciada por numerosas ONGs y se cree que Zhisheng podría estar retenido sin derecho a juicio en alguna de las numerosas cárceles chinas.
Ran YunfeiBajo la acusación de "incitar a la subversión contra el Estado", una argucia legal muy utilizada por las autoridades chinas contra los prisioneros de conciencia, el escritor e intelectual Ran Yunfei (1965) fue arrestado por agentes de seguridad chinos el pasado 19 de febrero. Perteneciente junto a Liu Xiaobo al grupo firmante de la 'Carta 08', un documento en favor de los derechos humanos, las libertades y las reformas democráticas en China, Yunfei es también un eminente blogero, uno de los intelectuales más reconocidos de China y el responsable de una publicación en su provincia local, Sichuan. Por el momento, se desconoce si Yunfei tendrá un juicio o si ya se le ha impuesto una pena de cárcel.
Tan Zuoren Ecologista, activista y escritor, Tan Zuoren (1954) es una de las voces que más ha denunciado en los últimos años las irregularidades urbanísticas que se cometieron antes del terremoto en la provincia de Sichuan, que se vió asolada por un seísmo en 2008. Tras la catástrofe, miles de personas fallecieron bajos los escombros de las delicadas construcciones que Zuoren denunció como parte de una trama de estafa. A pesar de sus reiteradas demandas, las autoridades obviaron el caso y arrestaron al activista chino por subversivo en febrero de 2010. Tras un juicio repleto de irregularidades procesales, según denuncian varias ONGs, Zuoren fue condenado a cinco años de internamiento en una cárcel.
Zao LianhaiAntiguo trabajador de la Agencia de Seguridad Alimentaria estatal, Lianhai (1972) decidió denunciar el escándalo de la leche adulterada desatado en 2008 y en el que murieron seis bebés y más de 250.000 personas se vieron afectadas. De hecho, su propio hijo fue víctima de una contaminación láctea en 2005. Como en otros casos, las autoridades chinas decidieron obviar las denuncias de Lianhai, que para entonces se había dedicado por entero al activismo y cuya página web se había hecho muy popular dentro y fuera del gigante asiático, y lo arrestaron junto a su mujer, su madre y varios colaboradores en 2010. Ha sido condenado a dos años y medio de prisión por "desorden social".
Chen GuangchengOtro de los rostros más reconocibles de la represión china es el de Chen Guangcheng (1971). Tras ser condenado a estar bajo arresto domiciliario a finales de 2005 por conceder una entrevista a la revista
Time, en la que denunciaba los casos de abortos ilegales, las autoridades chinas decidieron encarcelarle en junio de 2006 bajo acusaciones de destrucción de la propiedad, unos cargos que varias ONGs han denunciado ser inventados. Ciego desde muy joven, Guangcheng ha dedicado todos sus esfuerzos a denunciar la política del hijo único y las trágicas consecuencias que tiene para aquellas mujeres que se quedan embarazadas por segunda vez y se ven forzadas a abortar.