master 1000 de roma
Miércoles 11 de mayo de 2011
El campeón Rafa Nadal sufrió este miércoles más de lo esperado en su estreno en el Masters 1000 de Roma pero ya está en octavos, donde le acompañan Feliciano López y Nicolás Almagro, que consiguieron también este miércoles su pase para esa ronda del torneo.
La nota negativa de la jornada la puso hacia media tarde el valenciano David Ferrer, que se retiró del torneo aquejado de fiebre alta poco antes de debutar, directamente en segunda ronda, frente al croata Marin Cilic.
Su lugar será ocupado ahora por el argentino Carlos Berlocq, que entra como 'lucky loser' (perdedor afortunado) a pesar de haber sucumbido en la segunda ronda de la fase clasificatoria ante el uruguayo Pablo Cuevas.
Este miércoles fue el día de los tres grandes. Nadal, Djokovic y Federer, hicieron su debut en esta 68a edición del torneo sobre la arcilla de Roma.
Si en los dos últimos casos el desenlace siguió el guión previsto y tanto Djokovic como Federer se deshicieron sin problemas del polaco Kubot y del francés Tsonga (por 6-0 y 6-3, y 6-4 y 6-2, respectivamente), Nadal sufrió mucho más.
La atención estaba centrada en el de Manacor, que viene a Roma a defender su corona conseguida el año pasado y sumar de paso a su palmarés el sexto título en este torneo.
Sin embargo, tras un arranque de partido dubitativo y con un set en contra, los focos empezaron a fijarse en su rival, el italiano Paolo Lorenzi, el número 148 del mundo.
Lorenzi puso contra las cuerdas durante buena parte del encuentro a Nadal, que encadenaba errores no forzados y no acababa de ver despegar su juego desde el fondo de la pista.
El primer set se cerró en la muerte súbita con un resultado adverso para el mallorquín de 6-7(5) y en el segundo se preveía más de lo mismo hasta que el número uno rompió el servicio a su rival, tras un interminable peloteo, para ponerse 5-4 y adjudicarse esa segunda manga (6-4).
La tercera fue un paseo para el de Manacor y el partido se acabó en dos horas y 37 minutos con un marcador final de 6-7(5), 6-4 y 6-0, pero con un sabor amargo para el balear.
"He jugado muy mal", reconoció él mismo al término del partido sin intentar buscar excusas a su rendimiento.
El español, que llega a Roma aún con la derrota frente a Djokovic en Madrid reciente, habló de esa final y dijo que "no ayudó a enfocar el partido de hoy, pero ha pasado todo lo peor que podía pasar, a nivel de juego, y aun así he ganado".
Explicó que "existe una gran diferencia entre Madrid y Roma", entre ellas la altitud y el bote de la bola y que el cansancio acumulado y el poco tiempo para entrenar entre un torneo y otro hacen todo más complicado.
"Todo eso ya lo sabía antes de empezar el partido, sabía que tenía que pelear para estar en octavos y ya estoy ahí, lo que es muy positivo ya que mañana tendré otro día para jugar mejor", remarcó.
En esa cita de mañana le espera su compañero de la "Armada española" Feliciano López, su próximo rival y quien también sudó hoy para imponerse al alemán Phillipp Kohlschreiber por 6-4, 3-6 y 6-3.
El tenista de Toledo necesitó tres sets y dos horas y 20 minutos para acabar con el alemán, que nunca le ha ganado en un encuentro individual.
Nadal y López se enfrentarán este jueves a partir de las 12.00 hora local (10.00 GMT) por el billete hacia cuartos.
Una meta que también busca el murciano Nicolás Almagro, después de ganar hoy con menos problemas al estadounidense Sam Querrey por 6-3 y 7-6(4).
El número 10 del mundo tiene ahora una difícil cita con el sueco Robin Soderling, verdugo de Fernando Verdasco sobre la pista Pietrangeli del Foro Itálico.
Con pleno de victorias ibéricas en los partidos jugados pero con la retirada de David Ferrer, que no podrá defender su condición de finalista el año pasado, el torneo de Roma seguirá hablando español.
Su puesto ha sido ocupado por el argentino Carlos Berlocq, que se mide al croata Marin Cilic en segunda ronda; mientras que el también argentino Juan Ignacio Chela consiguió el pase a octavos tras vencer hoy al francés Gilles Simon por 6-4 y 6-2.
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