Opinión

España no va bien

Sábado 14 de mayo de 2011
Muy mal tienen que estar las cosas en lo económico para que el propio Rubalcaba se haya visto forzado a salir a la palestra y tratar de enmendar la plana al FMI, quien metía a España en el mismo saco que Irlanda, Grecia y Portugal -países conocidos como PIGS en el ámbito financiero europeo, habida cuenta de su escasa fiabilidad-. Agostados una vez más los brotes verdes de Elena Salgado y con Zapatero en otras lides -no se sabe muy bien cuáles-, al vicepresidente sucesor se le acumulaba ayer el trabajo. Y es que al pescozón del FMI se sumaban tanto el Banco Central Europeo, por un lado, y el gobernador del Banco de España, por otro. El primero se sorprendía, y con razón, de que el Gobierno asista impávido a la parálisis de la negociación colectiva entre patronal y sindicatos. Miguel Angel Fernández Ordóñez, a su vez, incidía una vez más en la imperiosa necesidad de reformar el mercado laboral.

Porque no hay economía que soporte una tasa de paro superior al 20 por ciento. Y si, además, el Gobierno se dedica a poner paños calientes a demanda del líder mundial de turno y a negar la mayor por sistema, luego no puede quejarse de la desconfianza que la situación española genera. Los mercados digieren mal la inacción y las excusas de mal pagador. Como las que empleó ayer Rubalcaba. Hace falta mucho más que palabras huecas y brotes verdes para salir de una crisis que está hipotecando el futuro de España. Y casi tan preocupante como la situación en sí misma es la incapacidad del Gobierno para revertirla.

TEMAS RELACIONADOS: