Cultura

Festival de Cannes y Música Antigua en Aranjuez

crónica cultural

Domingo 15 de mayo de 2011
Dos películas que llenaran taquillas se presentaron el viernes en el Festival de Cannes. Midnight in Paris, la última propuesta de Woody Allen que saca a relucir, una vez más, sus grandes tópicos y fantasías pseudo-europeas a la americana. En España, el fin de semana, no hubo manera de encontrar entradas para esa película y así ocurrió en las demás ciudades europeas. Ya sabemos que la mezcla de París, romanticismo, y “cualquiertiempopasadofuemejor”, Woody Allen lo borda.

Midnight in Paris es una película en la que el pasado y el presente se entremezclan, dejando un espacio importante al arte y a la literatura. Hemingway aparece en una foto con Belmonte, la famosa librería francesa Shakespeare & Company cerca de Nôtre-Dame, la reunión de los surrealistas en un bistrot de la ciudad, el Moulin Rouge… y ese personaje Gilles que, con el diario de una tal Adriana comprado en un puesto de bouquinistas junto al Sena, va reconstruyendo el pasado. Sin hablar del toque algo “woodyliniano” que nos permite ver a Carla Bruni en un par de escenas. Una película, sin grandes pretensiones, pero llena de reminiscencias sobre aquella generación perdida del entre guerras.

El mismo viernes, se presentó también Habemus Papam, de Nanni Moretti protagonizada por Michel Piccoli. Llamado “el cronista de su tiempo”, en sus diversas películas Moretti ha ido acercándose a la realidad de su momento. Esta vez, nos habla de la realidad eclesiástica y, según nos informa a través de su film, el sueño de los cardenales no es, ni mucho menos, el de convertirse en Papa. Eligen a Michel Piccoli que al rechazar, consulta un psicoanalista. Moretti da una imagen algo ridícula de la iglesia y denuncia el protocolo clerical.

No tan glamuroso pero con la misma pasión y belleza, el sábado empezó la decimoctava edición del Festival de Música Antigua de Aranjuez, una de las citas anuales más importantes con la música española y europea de siglos pasados. La mayoría de los conciertos se celebrarán en un entorno envidiable, en la Capilla del Palacio Real y la Sala del Teatro. Hay previstos siete conciertos hasta mediados de junio y solo se celebrarán los fines de semana para que la gente de fuera pueda acudir a escucharlos con mayor facilidad.

La primera noche fue dedicada a Els viatges de Tirant Lo Blanch, una de las grandes novelas de la literatura medieval y uno de los títulos que abre el camino de la modernidad literaria a Europa. Cervantes dijo de él que “era el mejor libro del mundo”. Escrita por Joanot Martorell, con la colaboración de Martí Joan de Galba, y publicada en 1490, relata cómo Tirant, después de permanecer un tiempo en Inglaterra, donde se adiestra como caballero, regresa a Bretaña.


La voz de Mara Aranda estuvo acompañada por la mezzosoprano Pilar Esteban, Carles Magraner y Jordi Comellas con las violas. David Antich con la flautas, Ignasi Jordà al órgano, Pau Ballester a la percusión, Spyros Kanyaris con la Lira. Un conjunto que emocionó a los que tuvimos la suerte de escucharlo en ese entorno tan mágico y potente.

El domingo, la soprano Marta Almajano, una de las mejores voces femeninas españolas, vino acompañada del conjunto AVE FÉNIX, un grupo de músicos de diferentes nacionalidades que recuperan la música española de los Siglos de Oro. Las partituras eran de Antonio de Literes (1673?1747), junto a obras de Juan Cabanilles, Francisco José de Castro, Domenico Scarlatti, entre otros.

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