Nacional

Los candidatos de PP y PSOE en el País Vasco, desilusionados

CRÓNICA POLÍTICA

Lunes 16 de mayo de 2011
La decisión del Tribunal Supremo de permitir la presencia de Bildu en las próximas elecciones del 22 de mayo va a repercutir sobre los ayuntamientos vascos y navarros, donde la coalición "abertzale", según las encuestas, puede convertirse en cuarta fuerza nacional.

El fallo favorable del Tribunal Constitucional a la presencia de la coalición “abertzale” Bildu en las elecciones del domingo ha provocado la desilusión y la decepción entre los candidatos presentes en las listas de PP y PSOE. Y es que no entienden cómo es posible que después de haberse dejado la piel para mantener la democracia y la defensa de España en sus municipios, una sentencia del máximo órgano judicial les puede dejar fuera de sus puestos para que éstos sean ocupados por quienes, en buena parte, les han amenazado, acosado e insultado siguiendo la estrategia de ETA y Batasuna desde 2007.

Las últimas encuestas lo demuestran. Bildu será la cuarta fuerza más votada en el País Vasco tras PNV, PSOE y PP y podría conseguir hasta tres escaños en el Parlamento de Navarra. La pregunta que desde candidatos del PP y del PSE-PSOE se hace es: ¿Para qué ha servido tanto sacrificio? La ausencia de ETA en las instituciones públicas era uno de los principales objetivos de los dos partidos en su momento, sobre todo tras la alianza que ambos sellaron después de las elecciones autonómicas de 2009. La estrategia ha funcionado durante dos años con una espectacular reducción del acoso a los ediles de los partidos y de actos de violencia callejera.

Pero el fallo del TC, ha dejado “muy tocados” a los componentes de las listas del PP, no en las capitales vascas, pero sí en los pueblos. El sentimiento entre los candidatos socialistas es similar. Ambas formaciones han pagado con muertos la lucha contra el terrorismo y la defensa del Estado de Derecho. Ahora, el escenario que se muestra en el horizonte es la sustitución de muchos de sus ediles en los ayuntamientos de esa Comunidad Autónoma por miembros de Bildu.

Desde el visto bueno del Constitucional a la presencia de la coalición se han dado ejemplos de que la presión vista en épocas anteriores hacia los candidatos no nacionalistas ha vuelto al País Vasco y Navarra. En la memoria queda el acto electoral que la candidata al Gobierno navarro y actual alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, de UPN, celebró en la localidad de Basaburua. Bajo una pintada de “Gora ETA”, tuvo que soportar cómo miembros de la izquierda “abertzale” boicoteaban el acto. Y así, otros candidatos con no tanto renombre y que se han visto amedrentados en sus comparecencias de campaña.

Las fuentes consultadas por este diario señalan que si los seguidores de Batasuna y, por extensión, de ETA regresan a los ayuntamientos es difícil que el clima de pesimismo que puede rodear a los alcaldes y concejales socialistas y populares tras “la traición” del Tribunal Constitucional pueda hacer surgir nuevas figuras como la de Regina Otaola, dispuestas a pelear todos los días públicamente por la democracia y el fin del terrorismo, enfrentándose a los independentistas.

Pero, otra paradoja de la vida, formaciones que han apoyado la presencia de Bildu en las elecciones van a sufrir también un importante descenso en el número de concejales en el País Vasco y Navarra y de diputados en el Parlamento Foral de esta Comunidad. La coalición promovida por ETA, según la sentencia del Tribunal Supremo corregida por el Constitucional, obtendrá según “El País” el 18 por ciento de los votos en los ayuntamientos vascos y, según el sondeo de “El Mundo”, tres diputados en Navarra. Estos resultados significarán la práctica desaparición de Aralar, una de las fuerzas políticas más comprometidas en la participación de Bildu en los comicios del domingo, de las instituciones públicas.

La crisis económica y social ha abierto otro frente que preocupa a los líderes de los principales partidos. La concentración de este domingo en Madrid de miles de personas que protestaban por la falta de trabajo y vivienda, convocados a través de las redes sociales, ha puesto de relieve, según analistas consultados por “El Imparcial” el rechazo de buena parte de la ciudadanía hacia los partidos. Las últimas encuestas del propio CIS ya señalaban que la falta de confianza en las actuales fuerzas políticas ha comenzado a estar entre las principales preocupaciones de los españoles.

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