Paul Davies: Un silencio inquietante. La nueva búsqueda de inteligencia extraterrestre. Traducción de Joan Lluís Riera. Crítica. Barcelona, 2011. 328 páginas. 24 €. E-Book: Formato: ePub con ADOBE DRM. Lectura: Sí. Impresión/Copia: No. 16,99 €
Un silencio inquietante es el último libro del exitoso físico y divulgador científico Paul Davis. En 2010 se cumplieron 50 años del programa SETI, y esta obra hace balance de sus investigaciones. SETI son las siglas inglesas de
Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre, y desde los años sesenta ha animado a una multitud de astrónomos a barrer el firmamento en busca de vida inteligente, compañía para nuestra soledad en el vasto universo. El proyecto SETI alcanzó difusión por la película
Contact, inspirada en la novela del mismo nombre del carismático científico Carl Sagan, y protagonizada por Jodie Foster en el papel de intrépida astrónoma.
El programa SETI fue iniciado por Frank Drake, creador de la
fórmula de Drake, ecuación que recoge los factores que determinan el número esperado de civilizaciones con capacidad de comunicación en algún lugar de la galaxia. Salvo uno o dos incidentes misteriosos, de los que hace mención el libro, los intentos de barrer el espacio con radiotelescopios en busca de algún mensaje han terminado con un inquietante fracaso. La esperanza reside en que solo se han estudiado unos pocos miles de estrellas, de las cuatrocientas mil millones que hay distribuidas por el espacio. Además, la potencia de búsqueda aumenta de manera continua, por la rapidez en el procesamiento de datos y por los nuevos radiotelescopios en construcción.
Davis estudia las condiciones que permiten el surgimiento de la vida, que no están aún definidas, adentrándose en disciplinas como la astrobiología. La aparición de la vida se estudia como un fenómeno totalmente fortuito, tan improbable que parece que solo se produjo una vez en todo el universo. No obstante, son varias las hipótesis formuladas al respecto, oscilando desde las más negativas, que atribuyen infinitésimas probabilidades, hasta las más optimistas, que defienden una probabilidad mucho mayor. El proyecto SETI guarda relación con
la astrobiología, estudiando en qué medida es probable que la vida “tropiece” a tientas con la inteligencia durante su viaje evolutivo, más allá de nosotros mismos.
Gracias a la labor divulgativa de Paul Davis, podemos acercarnos a las teorías, hipótesis y vagas conjeturas que quizá algún día permitan descubrir vida extraterrestre y, en el mejor de los casos, vida inteligente. Un silencio inquietante no es razón para abandonar una búsqueda que solo tiene la certidumbre del
no saber.
Por Joaquín Fernández Mateo