Lagarde la favorita del G-8
Viernes 27 de mayo de 2011
El gobernador del Banco de México, Aguistín Carstens, uno de los aspirantes a suceder a Dominique Strauss-Khan al frente del FMI, espera que las potencias emergentes apoyen su candidatura, a fin de poder impulsar la causa de las nuevas economías dentro del Fondo, lo cual, señaló, no impedirá que atienda la crisis que atraviesa la zona euro. Por su parte, el economista mexicano, Carlos Rozo, no se muestró tan optimista, ya que los países desarrollados se decantan abiertamente por Christine Lagarde, debido a que no están dispuestos a ceder poder a los emergentes.
El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, confía en el apoyo de las economías emergentes a su candidatura para dirigir el Fondo Monetario Internacional (FMI) y rechaza la idea de que este organismo siga teniendo un europeo al frente mientras no se resuelva la crisis de la zona del euro.
En declaraciones al "Financial Times", Carstens, de 52 años, afirma su intención de impulsar la causa de los países emergentes en el Fondo, dada su creciente importancia en la economía mundial y explica que esas naciones deben "tener mayor representación" en su seno.
Sus comentarios se producen después de que los directores ejecutivos del FMI que representan a Brasil, Rusia, India, China, a los que se unió también Suráfrica, declararan "la adecuada representación de los miembros de los mercados emergentes y países en desarrollo en la administración del banco es esencial para su legitimidad y eficacia".
Esa declaración de los llamados países BRIC, por las iniciales de los cuatro primeros, parecen contradecir las afirmaciones de fuentes francesas de que China apoya a la candidata europea, la francesa Christine Lagarde, para sustituir a su compatriota Dominique Strauss-Kahn, actualmente en prisión preventiva en EEUU por un supuesto delito de agresión sexual.
Desde la creación del FMI en 1945, siempre ha estado un europeo al frente del mismo, pero los países emergentes creen que esa tradición ha quedado desfasada.
En sus declaraciones al diario británico, el gobernador del Banco de México trata de dar seguridades a los líderes europeos de que haría de la actual crisis de la eurozona su prioridad número uno.
"Entiendo que los europeos piensen que sería importante conservar su posición en el Fondo, pero puedo darles seguridades de que no sólo yo, sino cualquier otro director gerente, pondría a Europa a la cabeza de la lista", explica.
Como gobernador del Banco Central de la segunda mayor economía de Latinoamérica, después de Brasil, Carstens cree ser el candidato ideal para representar a los cada vez más pujantes países emergentes aunque reconoce que éstos tienen también que aceptar responsabilidad por sus políticas internas y sus efectos en otras economías.
"Del mismo modo que los países emergentes podrán decir claramente lo que las economías avanzadas podrían estar haciendo mejor, (su mayor peso) debería ir acompañado del reconocimiento de que cualquier acción suya tendrá un impacto en el resto del mundo", dijo Carstens.
Según el gobernador, el FMI debería aumentar las cuotas de sus miembros, que no se corresponden ya con el crecimiento económico mundial, a fin de estar mejor preparado para hacer frente a futuras crisis.
Los países desarrollados: ¿intimidados por los emergentes?
Para el economista mexicano Carlos Rozo, la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, tiene más opciones de asumir la dirección del FMI debido a que los países más desarrollados no quieren que los emergentes asuman más poder.
"Hay un problema de gobernanza política en el mundo en el que los desarrollados no quieren perder sus prerrogativas", afirmó en una entrevista el autor del libro "Caos en el capitalismo financiero global" (Océano, 2011).
"Ciertamente quieren que los países en desarrollo asuman más responsabilidades, pero no (...) quieren que asuman más poder", agregó el experto en economía internacional.
Para Rozo, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) del campus Xochimilco de Ciudad de México, en la reunión del Grupo de los Ocho (G8) se va a decidir que el sucesor de Dominique Strauss-Kahn en el FMI "sea un europeo y probablemente va a ser la señora (la francesa Lagarde)". "Consideran que lo fundamental ahorita es resolver el problema de Europa. Y sin ese financiamiento multilateral, está muy difícil que se resuelva", explicó el mexicano.
Apuntó que algunos podrían pensar que el actual gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, candidato mexicano a la dirección del FMI, "va a estar más reticente a resolver este problema" de una nueva financiación desde el organismo internacional para rescatar a Grecia y, quizás, a otros europeos.
En la batalla sucesoria al frente del FMI hay un problema adicional: las dificultades con que se han manejado los problemas de países más y menos industrializados en el seno del Grupo de los Veinte (G20), dijo Rozo. "Los desarrollados (...) sienten que los países en desarrollo están siendo un poco independientes" y rechazan que sean "tan agresivos", apuntó.
Si entrara un director gerente del mundo en desarrollo, "aunque sea Carstens, pueden pensar que se va a favorecer o a beneficiar esta falta de colaboración que se está viendo en el G20 entre los países desarrollados y en desarrollo", agregó.
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