América

Los niños hondureños se quejan ante Unicef

Denuncian sus condiciones de vida

Viernes 27 de mayo de 2011
Un grupo de niños y adolescentes de uno de los barrios más marginales de Tegucigalpa se reunieron con el director regional de Unicef, Bernt Aasen, para denunciar la inseguridad, la mala educación que reciben y el atropello policial del que son constantemente objeto, los jóvenes hondureños, que piden mejores escuelas y maestros para salir de la pobreza.



Niños y adolescentes hondureños se quejaron ante el director regional del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) para América Latina y el Caribe, Bernt Aasen, por la inseguridad, los atropellos de la Policía, la mala educación que reciben y la incomprensión de la prensa nacional.

Aasen se reunión este jueves con un grupo niños y jóvenes hondureños en un barrio marginal de Tegucigalpa que ya había visitado hace unos 20 años, y en el que ahora observó algunas mejoras pero solamente en "la estructura física", según declaró.

"Yo quería escuchar de los jóvenes si las vidas de las personas aquí ha mejorado, pero lo que escuché realmente me preocupa mucho, el problema que sufren por la violencia diaria en esta colonia y muchas otras colonias en Tegucigalpa", enfatizó el enviado del UNICEF, que hoy concluyó una visita de dos días a Honduras.

Aasen agregó que los problemas que vive la infancia y adolescencia hondureña "es un problema grave que preocupa a toda la sociedad" del país, y que "como los políticos no han tenido éxito en encontrar soluciones, pues vale la pena escuchar a los jóvenes".

"A lo mejor ellos tienen soluciones", dijo el funcionario internacional, y recomendó a Honduras "tres cosas: educación, educación y educación". Un niño que no ha concluido la primaria expresó durante el encuentro con Aasen que en su escuela "hay mala educación porque los maestros y el Gobierno no se preocupan" por los estudiantes.

"Cuando no les pagaban (a los maestros) ellos tuvieron huelgas y nosotros no tuvimos clases", añadió, mientras que otro menor indicó que los educadores sólo les dejaban tareas y los mandan a casa.

Un adolescentes, habitante del barrio "Roberto Suazo Córdov", nombre de un expresidente hondureño, indicó que en esa zona impera la inseguridad, y que hay niños que "trabajan día y noche", por lo que no pueden recibir la educación gratuita y de calidad que establece la Constitución de la República.

No menos importante fue el testimonio de otro de sus compañeros, que culpó a policías y militares de "agresión y represión contra jóvenes y adultos", y dijo que por eso no tiene confianza en los cuerpos de seguridad del Estado.

En el encuentro los menores la emprendieron contra la prensa local señalando, entre otras cosas, que el evento de hoy "nunca va a salir en primera plana en ningún medio", que sin embargo sí destacan informaciones de jóvenes involucrados en hechos violentos.

Otro adolescente recordó que hace pocos meses invitaron a los medios de comunicación para un festival denominado "No más violencia juvenil en el barrio", pero "no llegaron".

Una joven añadió que "los medios de comunicación tienen que hacer todo lo posible para ayudar a los jóvenes a cumplir sus sueños", y pidió que no solo les critiquen.

Otra voz femenina dijo que en su barrio, el "San Miguel", no pueden salir solas "ni a comprar a la pulpería" porque son víctimas de asalto, y afirmó que aunque hay una posta policial de nada sirve porque los agentes o llegan "dos horas después" de un crimen o incluso hasta pudieron presenciarlo pero sin intervenir.

Una de las adolescentes se quejó de que en Honduras la televisión que se ve "es basura", y como ejemplo citó que las 24 horas del día se transmiten novelas, algunas de "sicarios de Colombia", por lo que en su opinión muchos niños terminan jugando y golpeándose "con palos que (simulan que) son pistolas".

TEMAS RELACIONADOS: