Opinión

Alitalia, al borde de la quiebra

Andrea Donofrio | Domingo 30 de marzo de 2008
La posible venta de la compañía de aerolínea Alitalia se ha convertido en el centro de la campaña electoral: pésimo tema sobre todo se intenta sacar provecho de esta nueva demostración de la crisis italiana.

La cuestión se remonta en el tiempo y representa el enésimo escándalo italiano. El 49,9 % de Alitalia pertenece al Estado y su venta está sometida al visto bueno del Consejo de Administración de la empresa misma, del Gobierno y sobre todo de los sindicatos. Tras ocho semanas de negociación, la compañía franco-holandesa Air France- KLM ha hecho una oferta para su adquisición: la propuesta prevé una oferta pública del 100% del capital accionarial de Alitalia, permutando 160 acciones de la compañía italiana por 1 de la “binacional” (equivaldría a 8,7millones de títulos de la compañía franco-holandesa por la totalidad de la italiana); además Air France aprobará un aumento de capital de mil millones de euros. Finalmente, según un comunicado oficial se promete que Alitalia mantendrá su “identidad italiana”, así como su marca y su logotipo, y continuará formando parte de la alianza global SkyTeam. De todas formas, no se trata de una fusión con Air France (como sucedió en el caso de KLM) creando un polo franco-italiano, sino de una adquisición dura y pura con toda las consecuencias del caso. Más que a una venta, parece una liquidación.

Sin embargo, la adquisición, que se daba por concluida, se ha complicada por algunas condiciones propuestas: la reducción de 1600 empleados y estarían en peligro 5000 más del sector de mantenimiento y administración del grupo de Alitalia Servizi; la reducción a un único hub (centro de interconexión de vuelos) en Fiumincino con la consecuente disminución de vuelos e importancia para el aeropuerto de Malpensa (886 vuelos menos semanales y muchos recortes a vuelos hacia el Sur de Italia).

Sin embargo, la oferta ha sido ya aceptada por el Consejo de Administración de Alitalia y por el Gobierno italiano cesante, después de una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros, donde no faltaron voces discordantes (sobre todo la del Ministro de Infraestructuras, Antonio Di Pietro) y un malestar general. Pero los sindicatos se oponen al acuerdo, ya que “no se puede salvar un pedazo de la empresa y tirar el otro” según cuanto ha declarado el portavoz del sindicato FILT CGIL, Mauro Rossi.

Aludiendo a las exigencias sindicales, el Presidente del grupo franco-holandés Jean-Cyril Spinetta ha declarado que el acuerdo de compra “está en peligro”, reiterando que “sin el consenso de los sindicatos no están obligados a comprar”.

Los sindicatos muestran su descontento, describiendo la situación como un claro chantaje, reduciendo la discusión a un “o se acepta la venta y sus consecuentes despidos o la quiebra”. Por su parte, los nueves sindicatos de la compañía reprochan a la clase política italiana que se esté “aprovechando de la tragedia de Alitalia con fines electoralistas” y que su acción haya “contribuido al declive de la compañía”, al no haber realizado nunca una reforma del transporte aéreo.

Por su parte, la Comisión Europea ha dejado claro una vez más que, en el contexto de su venta, Alitalia no puede recibir nuevas ayudas públicas (igual como paso en los años anteriores) o subvenciones estatales. Según, la comisaría Europea a la Competencia, Neelie Kroes, el Estado Italiano debe comportarse como un accionista privado, actuando sin perturbar el mercado y sin operar otra inyección de fondos públicos para rescatarla.

El pasado viernes 28 de marzo Air France ha presentado su última propuesta cuadro que previa una rebaja de los despedidos y la absorción de 180 pilotos jóvenes; Malpensa pasaría a ser calificado como “importante gateway”, una puerta de ingreso privilegiada y nada más, hecho provocaría el descontento de muchos empresarios y políticos del Norte (Italia es el único país al mundo con dos hub, dos aeropuertos centrales: el precio que pagó el país a la Lega en las elecciones anteriores). A los despedidos, Air France promete la asistencia con medidas sociales (por 7 años) aprobados por el Parlamento, que prevén el 80% del sueldo garantizado (entre paro y movilidad).

A pesar de haber sido considerada “insuficiente”, los sindicatos consideran posteriores enfrentamientos de gran importancia: la ausencia de una alternativa real a la oferta de Air France parece obligar a los sindicatos a un esfuerzo de realpolitik. A falta de variaciones sustanciales, el próximo encuentro previsto para la tarde de lunes 31 podría ser pospuesto y las partes volverían a encontrarse en un futuro.

Sin embargo, a pesar de algunos pequeños mejoramientos económicos de estos últimos días debido a una subida de valor de su titulo accionario, Alitalia está desesperada y necesita concluir el traspaso antes de que sus reservas se agoten. En los próximos días se retomaran las negociaciones, aunque parece difícil una resolución antes de la elección del nuevo gobierno.

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