Economía

España todavía no ha tocado fondo

Crónica económica

Miércoles 01 de junio de 2011
El ECRI señala que, en contra de lo indicado por la evolución del PIB, la economía española ho ha llegado al fondo de la crisis.

Todo el mundo señala a Nouriel Roubini como el gurú de la actual crisis. Pero si hay un instituto especializado en ciclo económico y que tiene especial prestigio es el Economic Cycle Research Institute, ECRI, al que hemos citado en estas crónicas dos veces. La primera para dar la noticia de que su indicador adelantado señala una caída en la actividad global a partir del verano y la segunda para recoger las palabras de su director gerente, Lakshman Achutman, lanzado el mismo mensaje. También recogimos entonces una nota sobre España poco halagüeña: “El LEI (Índice Económico Adelantado) de la Conference Board para España cayó en marzo, después de tres incrementos consecutivos. El cambio semestral del índice sigue estando en el -0,9 por ciento (el -1,8 por ciento anual) en el período que concluye en marzo de 2011, un descenso desde el 0,1 (0,2 en tasa anual) durante el anterior período semestral”.

Ahora el ECRI ha vuelto a sacar una nota sobre España y es muy desalentadora. Los datos de contabilidad nacional ofrecidos por el INE muestran un crecimiento del 0,3 por ciento en el primer trimestre. Las previsiones del Banco de España apuntan a un crecimiento para el conjunto del año del 0,8 por ciento. La media de lo que esperan los analistas es del 0,6 por ciento. A pesar de todo ello, el director gerente del ECRI, Lakshman Achutman, considera que nuestro país no ha tocado fondo. “España está en el cuarto año de recesión” y a pesar de lo que indican los datos de comienzo de año, allí vamos a seguir: “No está a la vista, pero va a estar a la vista de todos. En este contexto, la desaceleración global”, que ya hemos recogido aquí, “no va a ayudar”. A su juicio, el comportamiento del Índice Económico Adelantado (LEI) para España no permite pensar que nuestra economía haya alcanzado la ansiada recuperación.

Un artículo del WSJ incide en que “los inversores habían esperado que Grecia cayera en el impago de sus deudas, pero la mayoría habían anticipado que podría ocurrir en algún momento del año que viene. Ahora, las discusiones entre los líderes europeos han provocado la expectativa de que el impago podría producirse tan pronto como a mediados de julio, sin tiempo suficiente como para que otros países europeos endeudados enderecen su situación”. Corolario: “Este escenario haría el contagio más probable y más peligroso”. La primera ministra eslovaca, Iveta Radicova, ha dicho que “una reestructuración” de la deuda griega “es necesaria, pero habremos de decidir cómo hacerlo”. Ese es el punto actual del debate.

Pero, además, los desequilibrios fiscales nos deben preocupar pero no sólo por sus consecuencias a corto y medio plazo, sino también a largo y muy largo plazo. Esto es lo que concluye un informe elaborado por el Peterson Institute for International Economics, que proyecta las tendencias de gastos e ingresos de los Estados de aquí al año 2035. Concluye que “la actual trayectoria de la política fiscal en el mundo no es sostenible”, y han de implantarse reformas para alcanzar unos presupuestos sostenibles. Y “aunque hay tiempo para tomar estas decisiones, el tiempo no está de nuestro lado”. Incide sobre los peligros que afrontan especialmente los Estados Unidos y Japón.

Recogíamos en estas crónicas que la OCDE urgía a los bancos centrales a subir los tipos de interés, y rápido. Aviso a los endeudados y a los ahorradores, porque viene una oleada de subidas de tipos. Ahora es Paul Volcker quien ha dicho que la Reserva Federal tiene que endurecer su política monetaria. Volcker es recordado últimamente por haber sido asesor económico de Barack Obama, pero adquirió merecida fama cuando fue gobernador de la Reserva Federal; fue el antecesor a Alan Greenspan. Volcker tomó las riendas de la institución a finales de los 70, con la inflación devorando la economía estadounidense. Subió los tipos de interés hasta el 20 por ciento, y domeñó la inflación, que había alcanzado el 13,5 por ciento en 1981, hasta el 3,2 por ciento dos años más tarde. Ahora Volcker ha advertido de que “tenemos unos déficit fiscales disparados y unos tipos de interés al cero por ciento. No podemos mantenerlo sin causar problemas inflacionarios”.

TEMAS RELACIONADOS: