EN LA JUNTA DIRECTIVA NACIONAL
Lunes 31 de marzo de 2008
Trabajo e ilusión son los dos componentes de la energía que Mariano Rajoy tiene para los próximos cuatro años. Ante la Junta Directiva Nacional de su partido, el líder del PP ha resaltado cual es su objetivo de futuro: "ganar las próximas elecciones". Para ello, Rajoy, que con su equipo ha estudiado con detenimiento los resultados electorales, considera necesario "reforzar el partido en algunos territorios donde habrá que trabajar más. Estos lugares en los que el PP "tendrá que prestar más atención" son las comunidades autonómicas y las provincias en las que ha bajado su porcentaje de votos con respecto a 2004.
Para conseguir el objetivo marcado, Rajoy ha indicado "que todo aquel que tenga ganas de trabajar y de aportar algo, podrá hacerlo". El líder popular ha prometido intentar "que todo el mundo tenga una oportunidad" pero ha apuntado que "los puestos y los cargos son los que hay".
Mariano Rajoy será el primero en ponerse manos a la obra porque, tal y como ha indicado a sus compañeros de partido, "entre mis objetivos no está el permanecer sentado en mi butacón de la séptima planta de Génova durante los próximos cuatro años". Rajoy se presenta al XVI Congreso del PP, que se celebrará entre los próximos 20 y 22 de junio, porque ha asegurado tener "ganas, ilusión y empuje y porque creo que puedo ser un buen presidente de Gobierno".
Tras agradecer los aplausos de los dirigentes del PP, Rajoy ha señalado que si alguien quiere presentar su candidatura "tiene perfecto derecho", y ha añadido: "todo el mundo tiene los mismos derechos que yo como militante". Más tarde, el líder popular ha querido ironizar sobre este asunto: "como ya sabemos, si hay una única candidatura a la Presidencia del PP será un congreso a la búlgara, mientras que si hay dos o tres es que el partido está dividido".
Abierto a los pactos de Estado pero con una fuerte oposición
Mariano Rajoy ha emplazado al futuro Gobierno que presida de nuevo José Luis Rodríguez Zapatero a alcanzar acuerdos de Estado con el principal partido de la oposición en temas fundamentales como la política antiterrorista o la Justicia. El presidente del PP ha subrayado la necesidad de que su partido se mantenga "unido" y de reforzar la organización en algunas provincias, pero ha recalcado que nunca un partido tuvo tanta fuerza en la oposición como la que tendrá el PP en esta legislatura.
En su discurso, Rajoy ha recordado que en la pasada campaña electoral y antes de ella ya expresó su deseo de que los grandes partidos nacionales estén de acuerdo en algunas cosas importantes, unos pactos que también estaban recogidos en su programa para los comicios del 9 de marzo. Ha dejado claro, no obstante, que está dispuesto a negociar esos asuntos, pero no a que se llame al PP cuando sus votos son imprescindibles y a que se le margine cuando sus apoyos no son necesarios.
"A partir ahí, quien quiera hablar con nosotros podrá hacerlo, de esto o de lo que quiera", ha dicho. "Yo quiero acordar con el Gobierno de España la política antiterrorista", ha subrayado Rajoy, antes de aclarar que esa política que quiere pactar de nuevo es la misma que ya se negoció en su día, en alusión al Pacto Antiterrorista. Confiado en que el PSOE "haya sacado conclusiones" de algunas cosas hechas en los últimos cuatro años, Rajoy ha reiterado que el PP apoyará sin ninguna condición a "cualquiera" que "quiera echar" de los ayuntamientos a los militantes de ANV, que, a su juicio, son los mismos que Batasuna y que ETA.
También quiere acordar "lo que es España", para lamentar después que, por primera vez desde 1977, se haya roto el consenso entre los dos grandes partidos a la hora de aprobar un estatuto de autonomía, en referencia al catalán. Después de tachar esa circunstancia de "gravísimo error que no se puede volver a repetir", el líder del PP ha hablado además de política exterior, defensa o del papel de España en la UE, unos temas de Estado que su partido y el PSOE deberían acordar.
Otro tema que ha considerado "capital" ha sido la Justicia, que, en su opinión, es "manifiestamente mejorable" y debería funcionar "muchísimo mejor". En este punto, se ha referido al caso de la niña Mari Luz Cortés, que "ha movido a todo el mundo a la reflexión", pero ha hecho hincapié en que la necesidad de mejorar el funcionamiento de la Justicia existía ya antes de este "asesinato". Al respecto, ha criticado que no se hayan puesto en marcha las oficinas judiciales, que exista una "huelga inaceptable" que está lesionando los derechos de miles de ciudadanos porque los retrasos en la tramitación de los asuntos judiciales ya no se va a poder recuperar. "Hay decenas de miles de españoles perjudicados por la inacción del Gobierno en materia de Justicia", ha reiterado.
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