crónica cultural
Domingo 05 de junio de 2011
Christoph Schlingensief, Christian Marclay, Haaron Mirza y Franz West, entre los premiados. Además, Vargas Llosa brilla en la Feria del Libro de Madrid.
Alemania ha sido la gran ganadora de la Bienal de Venecia. El Pabellón que estaba dedicado al artista Christoph Schlingensief, fallecido en agosto de 2010 con apenas 40 años, se ha llevado el León de Oro. Artista multidisciplinar, fue director de cine, teatro y ópera, a la vez que artista plástico y ensayista. El jurado ha querido reconocer también el trabajo de Susanne Gaensheimer, curadora del espacio alemán, situado en los Jardines.
El León de Oro para el mejor artista de la muestra, recayó en el estadounidense Christian Marclay por su trabajo The clock. Un video absolutamente increíble sobre “el tiempo” y que dura 24 horas. Un collage de momentos puntuales de películas en los que se muestra el tiempo, un reloj que va marcando las horas de la ficción y la realidad. Christian Marclay ha conseguido sincronizar el tiempo real con el de su video.
Por otro lado, el León de Plata a la Joven promesa fue concedido al inglés Haroon Mirza, un artista que trabaja con el video, la escultura, la luz y el sonido creando grandes instalaciones que exploran monumentos de la historia social y cultural contemporánea. Con estas instalaciones, Mirza revela cualidades ocultas de objetos dispares en apariencia. Se concedieron, asimismo, menciones especiales al pabellón de Lituania y a la artista sueca Klara Liden.
El León de Oro a toda una carrera fue para el austríaco Franz West (Viena, 1947), por sus trabajos en los ámbitos de la escultura, el collage y las instalaciones, y para la estadounidense Sturtevant (Lakewood, Ohio, 1930).
La Feria del Libro de Madrid, este fin de semana, era una buena oportunidad para conocer a los escritores españoles que más nos emocionan. Con mucha dificultad por la cantidad de gente aglutinada en su caseta, ahí estuvo, los dos días, el Premio Nobel Mario Vargas Llosa, firmando ejemplares de su última novela El sueño del celta.
Belén Gopegui firmaba su relato recién publicado Acceso no autorizado, dedicado a las últimas acciones del gobierno de izquierdas español, una novela de hackers, traiciones y debilidades. Asimismo, José María Guelbenzu promocionaba su último thriller El hermano pequeño, que está teniendo un éxito fantástico. Benjamín Prado, Najat el Hachmí, Christos Yiannopoulus que conversó con el también autor de novela negra juvenil Jordi Sierra y Fabra y Álvaro del Castaño, cuya primera novela Cipreses bajo la luna está teniendo mucho éxito.
Alicia Giménez Bartlett, último premio Nadal, firmaba Donde nadie te encuentre, una novela de aventuras tras los pasos de un maquis legendario.
Jorge Urrutia uno de nuestros grandes poetas de hoy en día, vino a firmar su último libro Ocupación de la ciudad prohibida junto a su nieto de tres años. El libro, dividido en siete “Tramos” es de una gran belleza. Sus siete divisiones conducen al poeta a interrogarse sobre la vida, las etapas, el caminar del hombre, de la poesía y su inconsciente. Termino pues con “Física general”, uno de los poemas que más me ha gustado:
Se es sin ser, en el espejo.
Sin ser se es, en el fondo del vaso,
en el poema.
Otra forma de ser
conoce
con la que no se es
y, sin embargo, es.
Sin poema no existe y sin espejo
desconoce su rostro.
Puede serse sin ser. Puede saberse
sin conocerse pleno.
Luego es posible
ser de otra forma y ser.
Hecho todo de sí sin ser él mismo.
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