“Quiebra” y “rescate” son palabras muy fuertes. Pero son las que ha utilizado el Partido Popular para hacer referencia a alguna de las regiones que va a gobernar a partir de ahora. El secretario regional del PP en Castilla-La Mancha dice que la Junta está en “quiebra total”, y que tendrán que buscar la fórmula para pagar a sus 70.000 empleados. ¿Es que no van a cobrar la próxima nómina? Sí, claro, pero el PP dice que, en un ejercicio de ingeniería financiera, los socialistas han dejado la caja vacía para los meses por venir. Que una cosa es que se queden con el poder, y otra es que se lo vayan a poner fácil.
La portavoz del gobierno balear en funciones, Joana Barceló, ha reconocido que hay “probelmas de tesorería” ¿Cómo será la situación? Luis se Guindos ya ha dicho que habrá comunidades a las que haya que “rescatar.
Los rescates, los europeos, al menos, son un fracaso de la democracia. Apenas puede uno escapar de esa idea. Pues es la democracia, con su carrera entre las promesas de los políticos en ofrecer y las exigencias de los votantes en pedir, más por menos, la que ha llevado a las cuentas públicas a una situación insostenible. Esa carrera la financiaba el crecimento económico, pero la recesión ha mostrado que tiene las patas muy cortas. ¿Cómo hemos resuelto eso en Europa? Como explica este artículo de The Market Oracle, reemplazando la democracia económica por la
oligarquía financiera. ¿La democracia no funciona? Lo sustituímos con otra cosa. Sí, son las instituciones europeas las que conducen ahora las economías griega, irlandesa y portuguesa. Pero comandadas por Francia y Alemania. Y estos gobiernos actúan escuchando los susurros de los banqueros franceses y alemanes. Por eso cuando Pedro Solbes
dice “Este segundo rescate griego es nuestra última oportunidad”, da la impresión de que quien está hablando es esa oligarquía.
El problema, con Grecia, es que acaso por haber sido la cuna de la democracia, su carrera en el gasto público sin medida, como si no hubiese futuro, ha llegado más lejos que en otros países. Y las medidas que está adoptando, las antiguas más las que hace suyas desde el pasado viernes, pueden ser insuficientes. No lo son, de hecho. Los 17 de la UE van a pedir a los acreedores que esperaban cobrar en los próximos vencimientos
que esperen un plazo mayor. Es una solicitud. Es voluntaria, claro. Pero lo que ofrecen como alternativa es el impago. Como recoge
Open Europe, la salida de Grecia de la UE ha dejado de ser un tabú para ser un lugar común.
Angela Merkel no sabe ya qué hacer para mantener su popularidad. Ha dado el cerrojazo (siempre temporal, nunca definitivo) a la energía nuclear. Y ha acusado a los griegos, a los portugueses y a los españoles de ser unos vagos, una idea que tiene mucha popularidad en Alemania. Pero Merkel se equivoca. Nos tiene que acusar de ser poco productivos, pero no de ser vagos. Pues
trabajamos más horas en España (1.654), Grecia (2.119), Italia (1.773) y Portugal (1.719) que en Alemania (1.390). ¿Cómo es que en los países más pobres trabajan más horas? Porque son más pobres. Los países más ricos lo son porque tienen más capital. El capital hace más productivo el trabajo y, por tanto, permite mejores sueldos. Estos mejores sueldos nos permiten adquirir más bienes y servicios. También el tiempo de ocio que, como vio acertadamente Eugene von Böhm-Bawerk, ha de ser visto como consumo. Es decir, somos más ricos y compramos más tiempo de ocio.
Según un
informe de PricewaterhouseCoopers, China desbancará a Estados Unidos como primera economía financiera. Y lo hará relativamente pronto, en 2023. India, por su parte, alcanzará a Japón en 2035. Por cierto, que para entonces India puede haberse convertido en el país más poblado del mundo.