PROVOCADAS POR EL ATAQUE A SU PALACIO PRESIDENCIAL
Martes 07 de junio de 2011
El jefe de Estado yemení, Alí Abdalá Saleh, fue operado ayer en un hospital de Riad, mientras que en Saná el vicepresidente Abderabu Mansur Hadi tomó las riendas del país y logró un pacto de alto el fuego con un importante líder opositor. El gobernante, que fue herido el viernes pasado en un atentado, fue intervenido en un hospital militar en el centro de la capital saudí y los médicos le recomendaron dos semanas de reposo absoluto, dijo a Efe una fuente de ese médico sanitario. La fuente agregó que Saleh, que viajó ayer a Arabia Saudí, se encuentra ahora descansando en el hospital y no dio más detalles.
El presidente de Yemen, Alí Abdulá Salé, sufre de heridas "de gran alcance" y graves quemaduras en el 40 por ciento de su cuerpo provocadas por el ataque del pasado viernes a su palacio en Saná, lo que le llevará a permanecer un mínimo de dos semanas en Arabia Saudí hasta que se recupere, según han confirmado este lunes fuentes médicas y diplomáticas.
Salé se encuentra estable en un hospital militar de Riad, la capital saudí, donde va a ser operado por un equipo médico germano-saudí por las heridas de metralla que tiene en su cara, cuello y pecho.
En principio, sus seguidores aseguraron que Salé sólo tenía heridas menores, aunque fuentes diplomáticas han sostenido que el presidente yemení tiene quemaduras en el 40 por ciento de su cuerpo, según ha informado el diario británico 'The Guardian'.
Además, fuentes médicas han declarado a la cadena qatarí Al Yazira que Salé tendrá que someterse a operaciones de cirugía estética y han insistido en que necesitará un periodo de recuperación de dos semanas antes de que pueda volver a la capital yemení.
No obstante, el vicepresidente de Yemen, Abd-Rabu Mansur Hadi, ha manifestado que Salé volverá al país "en los próximos días" después de hablar con él por teléfono, mientras que la oposición ha reiterado que tratará evitar que el presidente yemení vuelva al país.