Sociedad

España avanza en la creación de corazones bioartificiales

CIENCIA

Jueves 09 de junio de 2011
Francisco Fernández-Avilés, jefe de servicio de Cardiología del Hospital Gregorio Marañón, ha confirmado que los trabajos para crear un biocorazón artificial con células madre van "muy bien". En otro orden de cosas, investigadores de la Universidad de Kioto han desarrollado un sistema que reduce los riesgos de que estas células desarrollen cáncer, ambos grandes avances en la investigación científica.

El jefe de servicio de Cardiología del Hospital Gregorio Marañón, Francisco Fernández-Avilés, ha confirmado este jueves que los trabajos para crear un corazón bioartificial con células madre van "muy bien" y que se han dado pasos como eliminar todo el contenido celular del órgano, dejando al descubierto su matriz.

En noviembre de 2010 se presentó en Madrid un laboratorio, ubicado en el citado hospital, para la creación de órganos bioartificiales, lo que se conseguirá en no menos de 10 o 15 años y para lo que primero es necesario obtener la citada matriz, en este caso del corazón, después de eliminar todas sus células.

Precisamente esto es lo que ya ha hecho el equipo de científicos españoles, ha asegurado Fernández-Avilés a los periodistas en el VII simposio internacional de terapia celular e innovación cardiovascular. "Hemos hecho algo que era un sueño, coger una estructura animal grande (cerdo) y una estructura de corazón humano y eliminar completamente todas las células dejando al descubierto una matriz", ha explicado Fernández-Avilés, quien no obstante ha apuntado que hay que seguir perfeccionándolo.

Fernández-Avilés ha constatado: "el primer paso ha sido conseguir la matriz y ahora estamos en la fase en la que debemos asegurarnos de que verdaderamente es inerte y biocompatible, y que, además, no pierde las proteínas que sabemos que en un momento determinado pueden ser necesarias para inducir la proliferación de las células".

El objetivo es encontrar el método exacto para que en cada caso -dependiendo del tamaño y características del corazón- haya ausencia total de células y conservación de otros elementos, ha continuado. Después de extraer la matriz, el objetivo es repoblarla con células del paciente para construir luego un órgano bioartificial.

"En eso estamos", ha asegurado este doctor, quien ha afirmado que el equipo tiene ya algunos experimentos de repoblación de partes de matriz cardíaca, cuyos resultados están analizando.

De los pacientes con dolencia cardíaca en fase terminal se sabe que la aplicación de células madre para la reparación cardíaca no funciona y no va a funcionar porque la estructura, "el andamio", está totalmente destruido, por lo que es necesario sustituir el órgano con un trasplante, pero el problema es que éstos escasean (menos del 5% de los pacientes que lo necesitan lo consiguen). La solución pasa, ha apuntado Fernández-Avilés, por obtener los mencionados órganos bioartificiales, "una línea esperanzadora".

UN NUEVO SISTEMA PROMETE REDUCIR LOS RIESGOS DE CÁNCER EN CÉLULAS MADRE
Igualmente esperanzador es un nuevo sistema presentado por investigadores de la Universidad de Tokio para crear células madre artificiales que reduce el riesgo de que se vuelvan cancerígenas, informa hoy el diario económico Nikkei.

El descubrimiento, que será publicado en la revista "Nature", abre nuevas perspectivas en la medicina regenerativa al reducir el que actualmente supone uno de los mayores riesgos del uso en este campo de las células madre artificiales. La investigación la ha llevado a cabo un equipo en el que participa Shinya Yamanaka, médico especialista en cirugía ortopédica, en colaboración con el Instituto Nacional de Ciencia Industrial y Tecnología Avanzada (AIST).

Yamanaka logró en 2006 generar las llamadas células madre pluripotentes inducidas o células iPS (siglas en inglés) que poseen la capacidad de convertirse en cualquier tipo celular especializado, un descubrimiento que le valió numerosos reconocimientos, entre ellos el prestigioso Premio Shaw. Hasta que se dio a conocer el trabajo de Yamanaka, los investigadores creían que esta habilidad era exclusiva de las células madre embrionarias.

Sin embargo, esas células IPS resultaban cancerígenas en muchas situaciones tras desarrollarse en distintos tipos de tejidos, lo que suponía una traba para su uso en medicina regenerativa. El nuevo descubrimiento se realizó después de que los científicos revisaran más de 1.400 genes con ayuda de la base de datos del AIST para sustituir el factor que asociaba las células iPS con el cáncer.

Así encontraron el llamado Glis1, definido por el propio Yamanaka como "el gen mágico" y que supondrá "un gran paso adelante para las aplicación clínicas", indicó al Nikkei. Además de reducir el riesgo de cáncer, el Glis1 puede generar células iPS de un modo diez veces más eficiente que antes.

Los científicos confían en que las células iPS puedan desarrollarse en tejidos humanos y órganos, lo que daría un gran impulso a la ciencia regenerativa. No obstante, indicaron que, aunque se ha reducido el riesgo, otros genes que intervienen en el proceso pueden provocar cáncer, por lo que las investigaciones en este sentido continúan

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