Crónica económica
Jueves 16 de junio de 2011
El Tesoro Público buscaba colocar entre 2.500 y 3.500 millones de euros en obligaciones, y ha cumplido por los pelos: ha logrado vender títulos por valor de 2.839 millones. Pero lo ha podido hacer sólo a costa de subir los intereses hasta niveles desconocidos desde 2000. Los títulos a 8 años se han subastado a un interés del 5,283 por ciento y los de 15 años a un 6,027 por ciento. Es decir, que estamos ya en unos niveles que comienzan a asustar, en los que se corre el riesgo de la bola de nieve cuesta abajo... sólo que con intereses cuesta arriba.
Esta escalada del interés que tiene que pagar el Reino de España para colocar su deuda venía precedido de un aumento inusitado de la prima de riesgo (es decir, de lo que ofrecen en el mercado secundario los títulos españoles de deuda a 10 años sobre los alemanes). Esa prima de riesgo ha subido hasta los 289,5 puntos a medio día. A esas horas se vivía en los mercados una sensación de fin de un ciclo y de comienzo de otro. Ese temor, esa desconfianza, ¿podrán recuperarse?
María Igartua dice que España vive sus horas más críticas desde mayo de 2010, recuerden, cuando Zapatero se vio obligado a dar un volantazo a su política económica porque todo parecía derrumbarse. Y eso que estaba previsto que este verano los mercados estuviesen más o menos tranquilos respecto de España. Pero hay varios elementos que confluyen para que se dé esta situación de zozobra.
Del exterior: Por un lado la situación de Grecia se deteriora cada vez más y ya el debate no es si habrá o no reestructuración, sino si la reestructuración (el impago o el alargamiento de los plazos) será suficiente o habrá que expulsar, más pronto que tarde, a Grecia del euro. Por otro que, como hemos contado aquí, la recuperación va perdiendo impulso.
Del interior: La última reforma a medias del mercado de trabajo muestra que el Gobierno no tiene verdadera voluntad de reformas, acaso también porque José Luis Rodríguez Zapatero ha perdido el control del Gobierno, ahora en gran parte en manos de Alfredo Pérez Rubalcaba. Rubalcaba tiene una misión política crucial para su partido: evitar una mayoría absoluta del Partido Popular que, de producirse, sumiría al PSOE en una crisis profunda, duradera, y de consecuencias imposibles de prever en su totalidad.
Mientras el crédito de España parece derrumbarse, Emilio Botín se encuentra, él personalmente, con un problema más. La Audiencia Nacional ha admitido a trámite la denuncia d ela Fiscalía Anticorrupción (en realidad la Fiscalía contra los delitos económicos) contra Emilio Botín, presidente de Santander, Jaime, y la hija de Emilio, Ana Patricia Botín, por presuntos delitos de fraude fiscal y falsedad documental. Veremos en qué queda todo el asunto.
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