Economía

Si no se suben los tipos tendremos una nueva crisis

Crónica económica

Domingo 26 de junio de 2011
El Banco de Pagos Internacionales (BPI), (O Bank of International Settlements, BIS, en inglés), ha publicado su informe anual. El BIS toma nota del crecimiento de las economías emergentes. E incluso observa una recuperación sostenida de las economías desarrolladas. Pero sigue habiendo graves problemas. Por un lado, “la alta deuda todavía es una carga para las familias y para las instituciones financieras y no financieras”.

Esto es culpa de una política monetaria “acomodaticia”, es decir, laxa. El BIS advierte: “La persistencia de tipos de interés muy bajos en las principales economías avanzadas retrasa el necesario ajuste en las balanzas de los hogares y las instituciones financieras”. Y atención, porque añade: “Y está magnificando el riesgo de que las distorsiones que aparecieron antes de la crisis, vuelvan. Si deseamos construir un futuro sostenible, nuestros intentos de amortiguar el golpe de la última crisis no debe mostrar las semillas de la siguiente crisis”.

Y se refiere, en concreto, a la inflación como muestra de estas nuevas tensiones, de la señal de una crisis dentro de la crisis, como la de 1937. El BIS, por el lado financiero, muestra los riesgos de la recuperación, su debilidad y las posibilidades de una recaída. Es decir, la crisis en forma de W que muchos analistas temen. Para evitar que se sigan acumulando riesgos, nos dice el BIS, es necesario subir los tipos de interés. Y, advierte, la subida tendrá que ser más rápida que en otras ocasiones. Recordemos que la OCDE dio el mismo mensaje hace poco. La elección de Super Mario Draghi como gobernador del BCE va en ese sentido.

Por otro lado, recordemos que el otro día, el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Juan Junquera, hablaba del teletrabajo. No es una opción que el Gobierno pueda imponer a las empresas ni es tampoco fácil favorecerlo. Tiene que ser algo que convenga a empresarios y trabajadores. Quizá por eso recurrió a un discurso un tanto llamativo, englobándolo como una forma de supervivencia dentro del “capitalismo salvaje mundial”.

En Estados Unidos casi uno de cada cuatro trabajadores recurre al trabajo en casa. No quiere decir que todo su trabajo lo hagan en casa, pero al menos una parte sí. Según un informe de la Carlos III que queda ahora un poco antiguo (2005), en la Unión Europea, la media es del 13 por ciento. Y en España el 4,9. En cualquier caso, en España estamos aún muy lejos de las prácticas de otros países.

Tal como recoge El Blog Salmón, BBVA permitirá “tele trabajar a unos 20.000 trabajadores de las áreas de banca corporativa y de Servicios Centrales, que redundará en una mejora de la calidad de vida de sus empleados que no tendrán que perder tiempo ni dinero en desplazamientos, con la posibilidad de trabajar cómodamente desde el lugar que ellos decidan”. Y añade: “Este proceso no es nuevo para BBVA que ya lleva unos años realizando una experiencia piloto con un grupo de unos 100 empleados, y que lejos de lo que puede arrojar cualquier tópico, su productividad se ha incrementado entre el 15-20 por ciento”.

¿Cuáles son las ventajas posibles para la empresa? Puede resultar un ahorro en el alquiler del espacio, aunque esto no está del todo claro si el trabajador realiza su labor parte en su casay parte en la empresa. Una ventaja más clara es cambiar la cultura del trabajo del “presencialismo” al trabajo por objetivos. Esto encamina el trabajo hacia la mayor productividad por horas, lo que es bueno tanto para la empresa como para el trabajador. Una desventaja es la pérdida de contacto con el resto del equipo pero por un lado se puede suplir con reuniones en la empresa (aunque también éstas debieran ser productivas) y, por supuesto, con el teléfono, el correo electrónico y las conferencias telemáticas. Por lo que se refiere al trabajador, tiene la ventaja de no perder el tiempo en desplazamientos y mejorar la conciliación laboral y personal.

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