en su 800º aniversario
Martes 01 de abril de 2008
La exposición, que conmemora el 800 aniversario del rey catalanoaragonés, reúne bulas papales, testamentos, actas oficiales, cartas y contratos de arras, que pretenden combatir la idea de un rey esencialmente belicoso, como recoge su apodo 'el Conquistador'.
El itinerario expositivo comienza con el mismo hecho de la "procreación" y las desavenencias de sus padres, el rey Pedro el Católico y la reina María de Montpellier, ilustradas por los primeros autos judiciales con relación a la petición de anulación del vínculo por parte del rey, alegando la validez del anterior matrimonio de María con el conde de Comminges. También se ilustra el apoyo de altas personalidades al niño Jaime I, en 1215, o el acta de constitución del Consejo de Jaime I (1216), así como un escrito de la priora del monasterio de Sijena que reconoce a Jaume I que tiene a su disposición las insignias reales: la corona, la mitra, el cetro y el pomo de oro.
A continuación, los manuscritos de la época demuestran que los matrimonios se concertaban siguiendo los intereses del momento, y que también se disolvían con notable frivolidad.
Mujeriego monarca
El monarca, que contó entre sus esposas a la infanta Leonor, hija de Alfonso VIII de Castilla, se granjeó una fama de mujeriego, que hacía honor a la verdad a juzgar por los 15 hijos que reconoció legítimos, uno de su primer matrimonio, diez del segundo y, al menos, cuatro extramatrimoniales.
Un documento da constancia de los problemas con su primogénito Alfonso, al que tuvo que legitimar, pero que se rebeló abiertamente contra su padre cuando intentó recortarle lo que creía que tenía que heredar, unas diferencias que fueron tan duras que incluso tuvieron que incluir el compromiso de "no procurarse daño".
Los pergaminos hablan su criterio cambiante
Sobre la arbitrariedad del monarca en su gobierno, dos pergaminos arrojan luz de las contradicciones a que el poder obligaba a menudo: en 1258, Jaime I, recoge un documento, crea la nueva moneda barcelonesa de terno y jura que la mantendrá a perpetuidad y que no pedirá al Papa que le dispense de este juramento, y un acta de 1269 testimonia la protesta de los prohombres barceloneses por la fabricación de moneda de plata, en contra del juramento anterior.
Como si de la sección de "famosos" se tratara, en uno de los apartados de la exposición se pueden contemplar pergaminos autógrafos de personalidades de la época, como un sacristán de Girona, Guillem de Montgrí, que emprendió por su cuenta la conquista de Ibiza, el obispo de Huesca Vidal de Canellas, que redactó los Fueros de Aragón, o un juez de Mesina, Guido de Columpnis, que reelaboró en prosa latina episodios épicos de "La Ilíada".