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Tour 2011: Contador contra Schleck y el resto del mundo

comienza la "grande boucle"

Sábado 02 de julio de 2011
Este sábado arranca la edición de este año del Tour de Francia con un protagonista casi absoluto: Alberto Contador. El ciclista español, que afronta el reto de conquistar su cuarto entorchado francés, sufrirá la presión de Andy Schleck -con el que reeditará el duelo más importante del ciclismo actual- y deberá sobreponerse a los obstáculos ambientales que le ha granjeado su presunta implicación en un episodio de dopaje. Más montaña y menos contrarreloj para la mejor carrera por etapas del calendario.

El Tour de Francia 2011 acoge desde este sábado la cita más brillante del ciclismo mundial. Tres semanas de ciclismo puro, de luchas individuales, de colaboraciones inesperadas para ascender a los gigantes montañosos y de "pájaras" que anuncian el final anticipado de la carrera. La organización ha preparado un recorrido en el que la lucha contra el crono pierde relevancia y el espectáculo que porporciona la ascensión por el diminuto pasillo que abre la afición, adquiere el papel protagonista.

Sobre el guión este será un Tour para escaladores. Cinco finales en alto y la reducción de kilómetros contrarreloj hacen preveer que esta será una carrera de virtuosos de la ascensión. En esta edición los colosos alpinos que sentenciarán la suerte de los ciclistas serán el eterno Galibier y las 21 curvas del Alpe d´Huez. Además, los Pirineos abrirán el fuego con cimas míticas en la carrera como el Tourmalet, Luz Ardiden o Plateau de Beille.

Con esta hoja de ruta todo indica que el Tour será cosa de dos: Alberto Contador y Andy Schleck. El aumento de relevancia que han disfrutado las etapas con final en alto han provocado el favoritismo absoluto de la pareja de titanes, que reeditarán un nuevo duelo por subir a la cima del ciclismo mundial.

Sin embargo, el protagonismo de la carrera recaerá en Alberto Contador y no solo por los méritos deportivos que acumule a lo largo de las tres semanas. El ciclista español, que recibió una sonora pitada en la presentación de la "Grande Bouclé", deberá hacer frente a la presión que la afición le ha impuesto desde que llegó a territorio francés. La acusación de dopaje por clembuterol que nació en el pasado septiembre y el largo proceso hasta su esclarecimiento en favor de la inocencia de Contador, han provocado que el corredor madrileño disputara el Giro con la rabia de quien quiere demostrar a todo el mundo que es el mejor por sus capacidades y sin aditivos. Ahora, tras decidir afrontar el reto de ganar las dos grandes en un año -hecho que no se produce desde que en el 98 lo consiguiera Marco Pantani-, Alberto convive con la incertidumbre de si su cuerpo no acusará el esfuerzo realizado en las carreteras transalpinas.

Además del handicap ambiental y de las trabas físicas que su cuerpo le presente a lo largo de la carrera -tan peligrosas cuando un ciclista se enfrenta a puertos de más de 20 kilómetros-, el desafío que acomete Contador le enfrenta al peor enemigo del pelotón internacional: Andy Schleck. El elegante corredor luxemburgués -que ha reclamado "respeto" para el campeón español- ya estuvo muy cerca de arrebatar a Contador el pasado Tour de Francia. La evolución de este escalador es evidente y en, esta ocasión, ha diseñado su calendario para adaptarlo a la preparación exclusiva del Tour 2011. Sin duda, Andy esperará que empiece la montaña con el cuchillo entre los dientes.

El póker de candidatos, en un escalón inferior a los dos gigantes, se completa con el eterno segundón Cadel Evans, la amenaza británica Bradley Wiggins -ganador de la Dapuhine Liberé- e Iván Basso, que ha sacrificado el Giro para tratar de crecer en el Tour. Además, el Euskaltel presenta la candidatura a podio de Samuel Sánchez, y el Team Movistar tratará de cazar alguna etapa para el ciclismo español.

Así pues, este sábado arranca una de las ediciones más interesante del Tour de las últimas décadas. Mucha montaña, mucha tensión por la presencia de Alberto Contador y todo por ganar para Andy Schleck, que ve en esta una gran ocasión para doblegar -por fin- al ciclista español. El madrileño, que tratará de emular a su admirado Induráin al alcanzar la victoria en Giro y Tour en un mismo año, tiene por delante un desafío a todos los niveles. Luchará por conquistas su cuarto entorchado francés, por lograr la doble corona ya mencionada, por limpiar su imagen como deportista y, finalmente, por cerrar un año muy duro con la mejor de las victorias coronandok el podio de París vestido de amarillo. Nos quedan tres semanas de puro ciclismo...si el dopaje no lo estropea.

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