Sadio Garavini di Turno | Sábado 02 de julio de 2011
La larga permanencia en Cuba de Hugo Chávez, para recuperarse de la operación en la en la cual se le extirpó un tumor cancerígeno, cuyas características específicas son todavía desconocidas por los venezolanos, ha creado las condiciones para el surgimiento de una serie de acontecimientos, que van desde lo anecdótico a lo relevante. La mayoría de los venezolanos descansaron de la continua, inmisericorde, inoportuna y fastidiosa “aparición” de las cadenas de radio y televisión, en las cuales el Yo-el Supremo-venezolano obliga a los televidentes y radioyentes a ver y escuchar unas interminables sesiones de propaganda política, aunadas a clases de marxismo de cafetín mal digerido.
Más relevantes han sido las diferentes reacciones de los dirigentes del partido de gobierno (PSUV). Se hicieron más evidentes las divisiones y el enfrentamiento entre los “civiles”, provenientes básicamente de sectores de la izquierda radical y los “militares”, entre los cuales destacan los que acompañaron a Chávez en el golpe de Estado de 1992. Pero lo que me interesa destacar aquí es la especial actuación de Adán Chávez, hermano mayor del caudillo y Gobernador del estado Barinas. Su presencia en los medios nacionales, se intensificó considerablemente durante la ausencia del hermano, también es de destacar su renovado activismo en el partido. Pero sobretodo lo que impactó en la opinión pública fueron unas declaraciones que dio en una reunión de cuadros del PSUV. Las palabras de Adán Chávez fueron las siguientes: “Nuestro proceso bolivariano se inició… por la vía electoral, y queremos seguir por allí, por una vía pacífica que permita construir el socialismo bolivariano, pero conscientes de los peligros que nos acechan y seguros de que el enemigo no descansa: no podemos olvidar otros métodos de lucha". Citando al Che Guevara dijo: "Sería imperdonable limitarse tan sólo a lo electoral y no ver otros métodos, incluso la lucha armada, para obtener el poder".
Adán Chávez estaba claramente anunciando que el PSUV evaluará métodos distintos a los electorales en la lucha política que dará en 2012, para mantenerse en el poder. Recordemos al respecto las declaraciones del general Henry Rangel, segundo hombre en la jerarquía militar: “La Fuerza Armada Nacional no tiene lealtades a medias sino completas hacia un pueblo, un proyecto de vida y un Comandante en Jefe. Nos casamos con este proyecto de país… La hipótesis (de un gobierno de la oposición) es difícil, sería vender al país, eso no lo va a aceptar la gente, la FAN no, y el pueblo menos.” Apartando la evidente posición antidemocrática de ambos personajes, las declaraciones demuestran que la dirigencia del chavismo asume la posibilidad cierta de perder las elecciones presidenciales del 2012 y que pretende atemorizar a la población con la amenaza del uso de la violencia para mantenerse en el poder.Ramón Guillermo Aveledo, vocero de la alternativa democrática (MUD) respondió muy adecuadamente:"Aquí nadie le teme a las bravuconadas ni a las amenazas de nadie que, a través del miedo, pretenda permanecer en el poder", y agregó:"Adán Chávez cometió dos graves equivocaciones políticas. Una “intrachavista”, al atreverse a jugar a Raúl Castro de manera precipitada. Y otra nacional, al reconocer con año y medio de anticipación la derrota electoral del PSUV”. El pobre Marx debe estar revolviéndose desde hace tiempo en su tumba, al ver sus “seguidores”, los Kim en Corea, los Castro en Cuba y, al parecer, los Chávez en Venezuela, tratando de implantar satrapías dinásticas.
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