Economía

Bankia y Banca Cívica, tras la estela de CaixaBank

Crónica económica

Domingo 03 de julio de 2011
Las dos entidades tienen que recurrir a descuentos para hacer sus ofertas lo suficientemente atractivas. Por José Carlos Rodríguez


Bankia necesita dinero, de eso no cabe duda. Tiene un agujero que tapar, y tiene que hacerlo pronto. Además tiene que atraer a los inversores, pues necesita que acudan para poder salir a la Bolsa con garantías y cumplir sus objetivos. Y tiene que ofrecer algo atractivo a los inversores. Ya sabe cómo: cobrará dos euros al mes, 24 al año, a los clientes que no tengan un saldo positivo en todo momento de 2.000 euros o más. Por otro lado, cobrará por sacar dinero con la tarjeta de débito en servired más que antes: un euro como mínimo y 3,5 si la red es distinta. Sólo en los cajeros propios de Bankia será gratis. En el caso de utilizar tarjetas de crédito se cobrarán 3 euros en los cajeros propios y 4 en los de servired o cualquier otra red. Todo ello a partir del 13 de agosto.

Es un movimiento hasta cierto punto arriesgado. Si va a salir tan caro tener una cuenta en Bankia, siempre queda la opción de cambiar de banco. Es más difícil si el cliente tiene una hipoteca en Bankia, pero tampoco imposible. Aunque 24 euros al mes quizá no sea cantidad suficiente como para plantearse un negocio así.

Pero algo tiene que hacer. Su situación es tal que el Banco de España ha tenido que sugerir a BBVA, Santander, La Caixa y Sabadell que adquieran acciones de Bankia. “Ha habido reuniones en los que se nos ha invitado a participar en el proceso por el bien del conjunto del sistema financiero español”, dicen desde una de las entidades. El BdE también busca inversores en otros ámbitos, según Cajas y bancos, que menciona el caso de Mutua Madrileña. Bankia ha llegado a la conclusión de que tiene que salir a Bolsa ya o ya. Y está dispuesta a ofrecer un descuento del 50 por ciento o más sobre el valor de los fondos propios, ríase el lector de las rebajas de verano. Pero, claro, tampoco quiere aceptar cualquier precio. De ahí que tome decisiones tan arriesgadas como exigirle a sus clientes 2.000 euros de saldo o 2 euros al mes.

Pero cada entidad, vieja y nueva, tendrá que buscar su sitio en un entorno que ha cambiado y está cambiando mucho, y muy rápido. De las 45 cajas de ahorros que había se ha pasado a 15, en primera instancia, y se reducirán aún más... antes de desaparecer, pues todas se van a convertir en bancos.

CaixaBank se ha estrenado y lo ha hecho bien. ¿Cómo lo harán Bankia y Banca Cívica? Cajas y bancos recoge las conclusiones de un artículo de El Economista que muestra que la rentabilidad que ofrecería Bankia rondaría del 3,02 al 3,46 por ciento, si repite los resultados del pasado año. En el caso de Banca Cívica estaría entre el 3,07 y el 4,31 por ciento. Y sus folletos no aseguran que las entidades vayan a destinar al dividendo el porcentaje del beneficio que ya han adelantado. Por eso se ven forzados a salir con descuento: “Bankia debutará entre 0,46 y 0,51 veces su valor en libros, es decir, entre el 54 y el 49 por ciento por debajo del valor que aparece en su contabilidad.
Mientras que la rebaja de Cívica puede situarse entre el 41 por ciento, si sale en el precio alto de la horquilla, y el 59 por ciento, si se estrena en 2,7 euros”.

Pero estas son las dificultades propias de un cambio tan importante. Tano Santos ha publicado un artículo en El País que hace un repaso del ajuste que está viviendo el sistema financiero en España. Comienza por señalar una contradicción fundamental entre el discurso del Banco de España y su política, nada que deba extrañarnos del quehacer de MAFO: “La premisa fue que en España no había un problema alguno de solvencia (...) Sin embargo, la estrategia de consolidación del sector de las cajas, su reconversión en bancos, revelaba las propias dudas del supervisor sobre su propia hipótesis de partida: si todo estaba tan bien, ¿por qué había que inventar los SIP para forzar una consolidación sin precedente en este sector?”.

La otra idea es que el proceso de consolidación se ha diseñado para que el coste para el contribuyente sea mínimo. Por ello favorece la integración de diversas entidades, para que las malas sean absorbidas por otras. “El coste de esta estrategia es que la entidad resultante se vuelve más conservadora en la concesión de crédito para así preservar la liquidez que le permita evitar problemas de refinanciación y generar las reservas necesarias para absorber las pérdidas en los nuevos activos en el balance”. Sí, se restringe el crédito. Pero lo que necesita nuestro sistema económico es precisamente eso, un ajuste en el crédito que es a la vez efecto y corrección de los pasados excesos, luego no es tan mala noticia como sugiere el autor.

Ah, pero no todo son noticias preocupantes para el sistema financiero español. Tal como recoge Cotizalia, “Wall Street Cheat Sheet presentó esta semana un ranking de los diez grandes bancos con mayor dividendo anual. La lista de los cinco primeros la abren y cierran dos entidades financieras españolas. El gran banco que aporta un mayor dividendo a sus accionistas es Banco Santander, mientras el quinto puesto es ocupado por BBVA”.

TEMAS RELACIONADOS: