Una sufrida victoria elevó a Chile al liderato del grupo C de la Copa América 2011, en un duelo intenso, en el que México dio la cara durante los 90 minutos y se adelantó en el marcador en la primera parte, pero finalmente cedió ante el empuje de su rival, que remontó a balón parado (2-1).
Dos saques de esquina, uno culminado por
Esteban Paredes y otro cabeceado a la red por
Arturo Vidal, ambos mediado el segundo tiempo, dejaron en nada el 0-1 de
Néstor Araujo y el esfuerzo defensivo mexicano, para dar un triunfo merecido a la selección chilena, mejor sobre el césped por fútbol, ambición y ocasiones.
Casi todo lo que ocurrió en ataque durante los 90 minutos llevó la firma de
Chile, que nunca confió en su supuesta superioridad, que imprimió desde el inicio una agobiante presión al centro del campo mexicano, incapaz de contrarrestar la intensidad de su oponente y sometido de inicio a un control absoluto, sin apenas conectar un par de pases.
Chile prácticamente monopolizó las ocasiones, muchas de ellas de
Alexis Sánchez. En constante movimiento en ataque, con la pelota y sin ella, desbordó por momentos la poblada zaga alineada por el técnico
Luis Fernando Tena, que contó con cinco defensas en el equipo inicial, pero le faltó pegada en los últimos metros.
Los chilenos perdonaron en la primera mitad, al principio en una buena combinación finalizada demasiado cruzada por
Alexis, después en un cabezazo de
Waldo Ponce, más tarde en un ajustado lanzamiento de falta de
Mati Fernández, a unos milímetros del poste de
Luis Michel, luego en otra jugada de
Alexis, en un disparo alto de
Suazo.
Nada apuntaba al gol de
México. No había ofrecido ninguna noticia ofensiva, apenas una carrera imparable de
Giovani dos Santos cuyo intencionado tiro chocó con un defensa chileno, cuando su compañero
Rafael Márquez Lugo esperaba el pase en una posición inmejorable, pero, de repente, encontró el 0-1 en un cabezazo de
Néstor Araujo.
Demasiado premio para
México, inesperado castigo para
Chile al borde del descanso y una atractiva segunda parte por delante, con el equipo 'tricolor' bien replegado atrás, a la espera de los ataques del grupo dirigido por
Claudio Borghi, que relanzó su ofensiva sobre la portería de
Luis Michel en el regreso de los vestuarios.
El joven equipo mexicano, con siete sub'22 en su alineación titular, aguantó los nuevos intentos de su adversario. Mucho más asentado, superados los nervios iniciales del debut en un torneo de tanto prestigio como la Copa América, reafirmó su plan defensivo y manejó mejor la pelota con la mente en algún contragolpe definitivo.
México no sufría en exceso atrás, nada más en una ocasión de
Suazo resuelta con una ágil parada por
Luis Michel, jugaba con el marcador y el reloj a su favor y se beneficiaba de la falta de pausa de
Chile, muy acelerada, cuando un saque de esquina, un rechace y un remate raso de
Paredes acabaron en el 1-1 a falta de 25 minutos.
No tardó mucho más
Chile en tomar ventaja, en otro córner, esta vez cabeceado en el primer palo por
Arturo Vidal (m. 69), y cambiar radicalmente un choque que apuntaba a decepción con el 0-1, pero que se transformó en una victoria merecida y en el liderato del grupo C ante un rival prometedor, pese a su juventud, y que tuvo el empate en los últimos instantes, salvado por
Claudio Bravo.