Una victoria por 0-2 contra Bolivia restableció las opciones de clasificación de Costa Rica en el grupo A de la Copa América 2011, que ganó en emoción, con todo por decidir en la última jornada, después de un partido resuelto al contraataque y en la segunda parte con goles de Joel Campbell y Josué Martínez.
Todo está abierto en ese cuarteto, en el que
Costa Rica avanzó hasta el segunda puesto, sólo por detrás de Colombia, y por delante de Argentina y Bolivia, un equipo que sufrió un golpe duro para sus aspiraciones de alcanzar los cuartos de final del torneo.
Bolivia confirmó que le cuesta llevar el peso del duelo, la posesión de la pelota y la creación de fútbol. Si hace una semana, en la primera jornada, se sintió cómodo en una misión más oscura de detener el juego de Argentina con presión e intensidad, descubrió sus limitaciones cuando se trata de dirigir el encuentro.
Lo necesitaba para derribar al joven combinado de
Costa Rica, un equipo con un rol muy definido en el torneo, muchas precauciones defensivas y salidas rápidas al contragolpe, casi siempre demasiado alocadas, en un partido que transcurría sin apenas ocasiones, pero también sin pausa, sin importancia del juego en el medio campo.
Las imprecisiones en la circulación, demasiadas, y la facilidad de los porteros para atajar cualquier intento a balón parado completaron el guión del primer tiempo, en el que
Bolivia echaba en falta más continuidad en las apariciones de
Marcelo Martins, el jugador más desequilibrante de su equipo, pero muy intermitente.
Costa Rica, incluso, dispuso de las mejores opciones ofensivas antes del descanso: un cabezazo de
Josué Martínez con pinta de gol hasta que se cruzó en su trayectoria hacia la portería con
Ronald Raldés, salvador del 0-1, y una acción individual y un potente disparo lejano de
Joel Campbell, detenido por
Carlos Arias.
Llegaba con peligro al contragolpe el equipo dirigido por el argentino
Ricardo Lavolpe, que aceleró en ataque y que transformó el equilibrio en el terreno de juego en ventaja en el marcador con un disparo de
Alen Guevara, rechazado con reflejos por el guardameta de
Bolivia, y aprovechado por
Josué Martínez para firmar el 0-1.
No reaccionó
Bolivia. Sin profundidad ni soluciones para contrarrestar la seriedad defensiva de
Costa Rica, encaró el tramo final del encuentro con muchas obligaciones, la más importante conseguir un gol que revitalizara sus posibilidades de clasificación del Grupo A, en el que ahora es último de la tabla, con un punto.
Costa Rica disfrutó en sus trepidantes viajes hacia la portería contraria. El larguero, en una falta de
Campbell; el arquero
Carlos Arias, que detuvo un penalti y el posterior rechace a Guevara en una exhibición de agilidad bajo palos; y el poste, en un disparo de
Guzmán, avisaron a
Bolivia de que el partido ya tenía dueño.
Su camino hacia la victoria se despejó definitivamente con las expulsiones de
Ronald Rivero (m. 71) y
Walter Flores (m. 76), pero sobre todo con el 0-2, en un contragolpe culminado por
Joel Campbell, el mejor de un partido que devuelve a
Costa Rica a la lucha por el billete para los cuartos de final de la Copa América.