El viejo Blues del Missisippi se sustentaba en las raíces afroamericanas, robadas y trasladadas del África negra al Nuevo Mundo americano. Las primeras manifestaciones de blues quedan recogidas en los campos de algodón y en el campesinado afroamericano y esclavo de la cuenca del gran río de los EEUU. Música de trabajadores rotos en interminables jornadas laborales e ínfimas condiciones de vida, que expresaban en sus melodías lamentos y esperanzas de libertad.
Los bluesman de las décadas de los años veinte y treinta como el gran Robert Jonhson, Bukka White, Honeyboy Edwards, son auténticos genios de la simplicidad, de la verbalización de sentimientos, de la concisión y del uso de frases cortas y sencillas que reflejan lamentos cargados de pasión y significado.
Música de negros por y para ellos, pioneros de la revolución musical más grande de todos los tiempos. Los comienzos musicales de gente como Skip James, Blind Willy Jonhson o el propio Robert Jonhson son las primeras piedras de la música popular que se desarrollaría en los años sesenta. Versos hermosos y dolidos, al amor, a la vida, al futuro o a todo ello.
Mientras el hombre blanco generaba millones con la venta de las grabaciones de Broadway, musicales, bandas sonoras y cursis historias de extraordinaria intrascendencia, los padres del blues vivían en el ostracismo o vendían los derechos de su talento por un puñado de dólares.
Aunque a nivel popular o histórico éste género vivía vedado por el hombre blanco, la realidad de los arrabales negros bullía en conciertos, jammins, homilías gospel y míticos locales donde el blues se fue cocinando a fuego lento durante décadas al margen del reconocimiento social.
Música en estado puro, música como complemento directo de la crudeza que en muchos casos imponía la vida. Nunca a lo largo de la ajetreada y convulsa historia musical del siglo veinte, un género vivió tan alegre y libre, pasado de boca en boca y de guitarra a guitarra. Todos eran artista y ninguno estrella, pobres que tocaban por que se lo pedía el cuerpo, letristas del ahora, del nada escrito y muy poco grabado.
En esa línea el blues fue evolucionando sin que realmente existiera un contacto físico entre o con sus raíces. Finalmente algún blanco más listo que el resto se dedicó a capturar y editar esos sonidos africanos que hasta el momento habían pasado desapercibidos en el segregacionismo de la sociedad americana de los años cincuenta.
En la actualidad existe blues cantado en casi todas las lenguas, traducido, versionado, fusionado con nuevos estilos. Hoy el blues es una música universal y sin dueño.
Gran Bretaña, meca del blues en EuropaPero resulta interesante mirar atrás y ver si realmente interesó el blues a una sociedad en la que había ciudadanos de segunda clase, prohibiciones de acceso a decenas de sitios y separación racial en los lugares públicos. En cierta medida las puertas del éxito les estaban cerradas y bien guardadas.
En realidad uno de los factores claves del acceso del blues a todos los estratos de la sociedad está en Gran Bretaña, una sociedad más liberal y cosmopolita y en concreto a una generación de jóvenes en busca de nuevas experiencias sonoras. Estos jóvenes esperaban en los puertos de Liverpool y Southampton a los marinos mercantes con los que iniciaron el contrabando de vinilos llegados de América. Así pues fue desembarcando en Europa la música de Muddy Waters, BB King, Hooker y muchos más. Paul McCartney, John Lennon, Eric Clapton y los Rolling Stones son algunos miembros destacados de aquel negocio que rescató para el mundo la memoria histórica del blues americano.
El blues fue poco a poco, según entrábamos en los sesenta, convirtiéndose en el padre putativo del rock n roll, que como buen hijo luchó por el reconocimiento de las glorias de su padre, a la par que iniciaba la primera revolución popular de la historia de la música.
Los Beatles hicieron famoso aquello de “antes de Elvis no había nadie”, cierto de algún modo. Antes del rey no había nombres, ni héroes, había esclavos, negros algodoneros de sucio local que crearon las bases de una historia musical.