Opinión

Rubalcaba certifica el fracaso de los mediocres

Lunes 11 de julio de 2011
El discurso de Alfredo Pérez Rubalcaba este pasado sábado ha tenido múltiples lecturas, aunque una de las más relevantes ha pasado algo desapercibida. Es la que tiene que ver con el fracaso de una hornada de dirigentes jóvenes que no han sabido estar a la altura de la generación que teóricamente representaban. Una de las generaciones -si no la que más- mejor preparadas. En alguna ocasión, el señor Blanco afirmó que el hecho de que un ministro como él careciera de titulación universitaria era la expresión de la democracia española. Grave error estadístico: en la España de hoy hay más población universitaria que en todo el sector primario. Pero titulaciones, master, idiomas y experiencia profesional, que es algo habitual en su generación, como han señalado los “indignados” del 15 M, poco tenían que ver con los Madinas, Aídos y Pajines que han saturado de mediocridad la vida política. Los resultados de su ejecutoria, a la vista están: en las últimas elecciones, el PSOE obtuvo unos resultados nefastos, fruto sin duda tanto de la gestión de Zapatero como “de los suyos”.

Marcelino Iglesias comunicando en Ferraz -en lugar de Leire Pajín-, y el propio Rubalcaba como candidato son la prueba palpable de que el PSOE ha de recurrir a su vieja guardia para no seguir cayendo en picado. Son los abuelos sucediendo a unos nietos ineptos. Y a cuya generación hacen guiños izquierdistas y populistas -criminalizar a la banca, flirteos con el 15-M- con la esperanza de recuperar una ilusión perdida. Y va a ser difícil recuperarla. A Rubalcaba no le dirán “no nos falles” como a Zapatero tras ganar sus primeras generales. Más que nada, porque quienes dijeron aquello saben que el candidato es una de las piezas fundamentales de esa maquinaria que al final sí falló, y de qué manera. Se intentará reemplazar las piezas noveles defectuosas por otras supuestamente más fiables, pero también más gastadas, aunque ya es una buena noticia para el ciudadano común que gentes preparadas y razonables recuperen el control del partido. Habrá que ver si funciona.

TEMAS RELACIONADOS: