Seguro que ahora en verano tenemos alguna boda, y seguro que alguna de estas bodas es en la playa o junto al mar.
¿A qué llamamos
boda en la playa? Puede ser, como su nombre indica, en la misma playa, es decir, pisando la arena y a orillas del mar. Pero también puede ser en cualquier ciudad, isla, pueblo o lugar de la costa. Normalmente se elige este tipo de escenario en verano.
Entre el paisaje y el calor de esta estación, las bodas en la playa nos permiten
vestir de una forma un poco más desenfada que en una boda “urbanita”. Suelen elegirse vestidos vaporosos, estampados, de gasa, que dejen movernos con facilidad, que sean cómodos y fresquitos... Además, se suele optar por vestidos largos, pero si nos apetece llevar uno corto, que por supuesto está permitido, que tenga un largo aceptable, un poco por encima de la rodilla, pero no más. Y también recomendamos que no sea demasiado escotado.
En cuanto al
zapato, si la boda se celebra en la misma arena lo mejor es llevar directamente una cuña, bonita, con pedrería por ejemplo, que nos permita andar con facilidad sin estar hundiendonos constantemente en la arena. Además, si el vestido es largo, podemos aprovechar para ponernos una sandalia plana, así aguantaremos toda la boda sin problemas.
Y si la boda se celebra junto al mar, pero no sobre la arena, podemos llevar nuestro zapato de tacón ideal comprado para la ocasión y luego cambiarlo por una
cuña más cómoda. Así estaremos ideales y aguantaremos mucho más.
Este
look de boda en la playa para cada edad puede inspirarnos para que estemos guapísimas en nuestras bodas de verano.
Para las más jóvenes: 20 – 30 añosVestido vaporoso y fresquito, con escote. Al ser
estampado de varios colores acepta muchos tonos para los complementos, pero hemos elegido el cristal y la plata, a juego con la pedrería. Las
sandalias verdes, turquesas, incluso naranjas pueden quedar ideales en este
look.
Vestido largo con escote en V de Matthew Williamson, clutch de
Celestina, cuñas verdes con tachuelas de Valentino, pendientes de Irene Neuwirth, brazalete de Repossi y sortija de Marroni.
Para las que tienen entre 30 – 40 añosVestido corto con el cuerpo de lunares y la falda haciendo
volantes, que da un aspecto juvenil al conjunto. Para romper un poco con los colores del vestido hemos elegido un anillo naranja y malva, pues el resto de los complementos van a juego en tonos dorados y marrones.
Vestido corto de Marc Jacobs, cuña de Alexandre Birman, pendientes de Laurent Gandini, clutch de Anya Hindmarch y anillo de Mónica Vinader.
Para las que tienen entre 40 – 50 añosVestido largo pero muy cómodo, con
corte en la cintura, ideal para las más bajitas pues hace más alta. Sobre todo si le añadimos la cuña elegida o una similar. Los pendientes rojos dan un toque chic a todo el conjunto.
Vestido de flores de Erdem, anillo de Sevan Bicakci, clutch de
Celestina, pendientes de Cathy Waterman y cuñas de Valentino
Y por último las de más de 50 añosVestido que tapa los hombros y gran parte de los brazos, parte del cuerpo un poco conflictiva a esta edad y que algunas mujeres no quiere realzar mucho. Las sandalias de
medio tacón son perfectas para aguantar toda la boda. El resto de los complementos los hemos elegido en diferentes tonos de azul, aunque al ser un vestido liso permite cualquier otro color, incluso estampados...
Vestido azulón de Roland Mouret, anillo de Chartreuse, sandalias de Bernardo, pendientes de Irene Neuwirth y clutch de Kotur.