Chile ganó en el último minuto a Perú con un gol en propia meta del peruano André Carrillo, que sitúa ya al cuadro chileno como líder del grupo C en la Copa América y con plaza en los cuartos de final. La selección de Alexis Sánchez suma 7 puntos a la espera del último partido del grupo que jugarán Uruguay en La Plata ante México. Uruguay tiene dos puntos y un triunfo ante México le daría la segunda plaza.
Cuando todos apostaban por un empate que dejaba a ambas selecciones con cinco puntos y a la expectativa del resultado del choque entre Uruguay y México, apareció
Ponce para enviar un centro que fue introducido en propia meta por
Carrillo en su intención de defender la portería de
Libman.
El partido disputado en el estadio Malvinas Argentinas, de Mendoza, fue intenso y con momentos de buen fútbol, a pesar de que ambos equipos alinearon a suplentes y juveniles, con una mayor intención ofensiva de los chilenos y una férrea apuesta por la marca y el contragolpe de los peruanos.
En un primer tiempo muy parejo, ambas selecciones intentaron tomar el control de la media cancha, pero sin poder concretar mayores iniciativas ofensivas, salvo cuando se lograban juntar
Beasejour y Suazo, por Chile, y Guevara con Chiroque, por
Perú.
A los dos minutos,
Perú llevó la primera de peligro con un veloz ingreso de
Ruidiaz, que obligó a un defensa chileno a cortar de manera apresurada para evitar cualquier riesgo para la portería de
Pinto.
Perú, que ratificó su apuesta de achicar espacios, con un
González en gran nivel en la marca, tuvo otra ocasión a los 6, cuando el hábil
Chiroque hizo estragos por derecha y envió un remate elevado que salió desviado por muy poco.
La respuesta chilena llegó a los trece, cuando
Beausejour entró por la izquierda para enviar un centro bajo que superó la estira del portero Libman y que Paredes no llegó a añadir con la toda la portería a su disposición.
Perú siguió bien concentrado en la marca, siempre buscando las ocasiones de contragolpe en los precisos pases de
Guevara para el hábil
Chiroque que tuvo a mal traer a los zagueros chilenos e incluso en una incursión logró enviar un centro envenenado que no pudo ser añadido por
Carmona.
Por
Chile, Suazo apareció como el jugador más incisivo, recostado sobre la izquierda, entre la marca de
Carmona y Revoredo, pero nuevamente careció de puntería, y acompañantes, para crear verdadero peligro.
Pero la mas clara en esa primera parte llegó cuando Guevara envió un pase desde la izquierda que fue tocado por
Carmona y superó a todos los chilenos, incluido el portero
Pinto, y no pudo ser añadido por
Ballón cuando todos cantaban el gol.
Ya en la segunda mitad,
Perú aceleró revoluciones y, a menos de un minuto del reinicio,
Pinto tuvo que estirarse para evitar un tiro de esquina muy peligroso de
Guevara.
Chile se recuperó de inmediato y replicó con un centro desde la izquierda de
Jiménez, que fue conectado por
Paredes pero dio a un costado de la portería de
Libman.
Con un
Chile ansioso, aunque poco preciso, por vulnerar la portería peruana, se sucedieron constantes faltas y choques entre los jugadores, uno de los cuales desencadenó a los 60 en un conato de bronca que generó que el árbitro brasileño Fagundes expulsara al peruano
Carmona y al chileno
Beausejour.
Cuando ya se disputaban dos minutos añadidos, llegó el tiro de esquina que generó la caída de la portería de
Libman en un encuentro que bien pudo quedar empatado si, en la siguiente jugada, Revoredo tenía un poco de mayor suerte cuando intentó añadir un remate que salió desviado por muy poco.