Un gol de Álvaro Pereira en la primera parte sentenció la clasificación para cuartos de final de la Copa América de la selección de Uruguay, que obtuvo un triunfo merecido, con más inquietud de la esperada por su falta de efectividad ofensiva, ante un rival inferior en fútbol y ocasiones.
A
Uruguay, que acceden a la siguiente ronda como segundos de grupo, ya les espera
Argentina, su rival el próximo sábado por un puesto en las semifinales;
México, en cambio, se despidió del torneo sin ningún punto, en su peor participación en esta competición de la historia, en la que siempre había superado la primera fase.
Uruguay no especuló ni un instante. Ya no podía ser primero de grupo, después del triunfo de Chile sobre Perú, pero estaba obligado a ganar para asegurar su clasificación, igual que
México, un equipo inofensivo en las dos anteriores jornadas y que cambió su conservador sistema en la búsqueda de la victoria.
No le sirvió de mucho, porque la selección celeste, a golpe de intensidad, presión y ambición, tomó el mando del juego desde el primer segundo y la ventaja en el marcador a los doce minutos, en un rechace del portero
Luis Michel, que no atajó un balón aparentemente fácil, aprovechado por
Álvaro Pereira para firmar el 1-0.
México, menos aislado en ataque que en partidos precedentes, pero aún tan lejos del área rival que el empate parecía una misión imposible, sólo tuvo capacidad de respuesta en las botas de
Giovani dos Santos. Una acción suya, en un error mayúsculo en el despeje de
Diego Lugano, obligó a estirarse a
Muslera para evitar el 1-1.
Un susto, un aviso, para
Uruguay, que había desacelerado con el gol y que había concedido más metros a su oponente, pero que aún manejaba un duelo más equilibrado y que monopolizaba las ocasiones, muchas por regalos defensivos, otras por tiros lejanos y ninguna de ellas transformada en el 2-0, como un remate al poste de
Diego Forlán, antes de cerrar una primera parte de claro color celeste.
También lo fue la segunda mitad, aunque
México, a pesar de la sustitución de
Giovani en el descanso por
Oribe Peralta, generó algo más de inquietud, con un remate de
Márquez Lugo o alguna jugada por banda de
Javier Aquino, suficiente para alertar a
Uruguay de que aún quedaban muchos minutos, de que el triunfo todavía no estaba hecho.
Le faltó puntería al equipo celeste para sentenciar el encuentro. Perdonó
Cristian Rodríguez, en dos cabezazos;
Forlán, en una buena ocasión dentro del área;
Luis Suárez, en un mano a mano ante
Luis Michel que malgastó con un tiro demasiado cruzado;
Álvarez González y Diego Pérez, con un potente disparo, ante la debilidad rival.
Uruguay, incomprensiblemente con sólo un gol en el marcador, aún veía su ventaja en duda, más por la increíble falta de efectividad de un equipo con goleadores magníficos como
Forlán o Luis Suárez o por las paradas de
Luis Michel que por los méritos de
México, que repetía una y otra vez sus dificultades ofensivas, pero que introdujo al conjunto celeste en un escenario cada vez más incómodo.
Un gol anulado a
Rafael Márquez Lugo por supuesto fuera de juego encendió definitivamente las alarmas de Uruguay, que ya no sufrió para asegurar la victoria, para plantarse en los cuartos de final de la Copa América como segundo clasificado del grupo C.
Argentina, el anfitrión, será su siguiente reto en un duelo enorme.