Opinión

Merecemos el aprobado

Sábado 16 de julio de 2011
Conocemos ya los resultados de las pruebas de resistencia financiera ordenados por la Autoridad Bancaria Europea. Son los famosos test de estrés que, vista la expectación que han generado, parece que estuviesen sometidos no sólo a bancos y cajas sino también a los responsables económicos y políticos y a la sociedad en general. El primer titular es, ciertamente, descorazonador. Nada menos que cinco de los ocho suspensos, de nueve decenas de entidades sometidas en Europa a las pruebas, son españolas.


Tanto el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, como la ministra de Economía, Elena Salgado, han reaccionado criticando los criterios de la autoridad europea. Lo cierto es que, en este aspecto, es muy difícil no darle la razón a las autoridades españolas. La discrepancia entre uno y otro criterio son las provisiones que ordena la autoridad regulatoria española, el Banco de España, a bancos y cajas. Esas provisiones proceden de los beneficios, de modo que, en principio, no hay un criterio válido por el que no se deba incluir dentro de la partida de capital propio. Era ese capital propio, precisamente, el que se valoraba en las pruebas de resistencia. De haberse contabilizado las provisiones ninguna entidad española habría suspendido esos test.


Ahora bien, así como no debemos despreciar el criterio de nuestros responsables políticos y financieros por el mero hecho de que choque con los europeos, tampoco debemos dejarnos llevar por un excesivo optimismo. Es cierto que España ha destacado por la transparencia, lo que deberá ser tenido en cuenta por el mercado. Pero también lo es que Lehman Brothers hubiese pasado sin mayor problema las pruebas de resistencia europeas, lo cual indica que no todo está ganado. Un aprobado no asegura el éxito de todo un curso.

TEMAS RELACIONADOS: