crónica cultural
Domingo 17 de julio de 2011
Gran éxito en las cuatro jornadas de conciertos casi ininterrumpidos de música rock en el Festival de Benicassim. Russian Red, Beirut, Lori Meyers, Tame Impala, o Nudozurdo, los conciertos se llenaron de fans que acudieron a la cita más numerosos que en años anteriores.
Hoy hablamos de música, al ser la estrella de los grandes festivales del verano. Hace unos días arrancó la 17 edición del Festival de Benicàssim, uno de los más esperados del verano y que ha traído durante cuatro jornadas lo más in y llamativo de los grupos de rock y rock indie español e internacional.
Arrancó con el concierto de Russian Red en el escenario Maravillas. La voz inconfundible, acompañada de su fiel guitarra, de la joven española Lourdes Hernández, la cantante que más fuerte está pegando estos últimos tiempos en España, fascinó al público al completo. Miles de personas acudieron a la cita, cuya presencia inglesa vuelve a ser, este año, la mayor entre el resto de naciones. Lourdes Hernández, que solo canta en inglés, presentó su último y segundo álbum Fuerteventura.
La presencia de músicos españoles es muy importante en el festival, al que acuden grupos de la talla de Nudozurdo, cuyo líder Leo Mateos presentó su última creación discográfica Tara Motor Hembra, o Lori Meyers, cuya música resulta tan personal y que pone palabras a nuestros sentimientos y vivencias más modernos, con éxitos como Mi realidad o Alta fidelidad.
De un punto de vista internacional, han venido a la cita grandes artistas como los grupos The Streets, Primal Screem, Arcade Fire, Tame Impala, Portishead y la banda neoyorquina The Strokes, que subió al escenario el viernes pasado, dando al festival una calidad indiscutible, aunque el éxito de su concierto no fuera lo que se esperaba.
El grupo que sí causó sensación en la jornada siguiente del sábado fue Beirut que, con la magnífica voz de Zach Condon y su trompeta, consiguió eclipsar los demás conciertos de la jornada. La música de este grupo se caracteriza por su exotismo, su mezcla de melodías venidas de varios lugares que conjugan en perfecta sintonía. Trompetas, acordeones y trombones, que no son los instrumentos habituales en los conciertos de rock. El grupo Beirut cautivó al público una vez más interpretando canciones como Nantes, o A Sunday Smile.
El domingo por la noche se podrá asistir, cuando el público ya esté exhausto de tantas ininterrumpidas emociones diurnas y nocturnas, a dos de los conciertos más esperados, Portishead (a las once de la noche) y Arcade Fire (después de la una de la madrugada).
Asimismo, y si seguimos en el mundo de la música, en la plaza de toros de Granada, el cantante inglés Sting ofreció el viernes un concierto ante 7.000 personas. El ex miembro de la banda The Police estuvo acompañado en el escenario de su Symphonicity y la Orquesta Ciudad de Granada (OCG), dirigida en esta ocasión por Chelsea Tipton, quien también ha conducido a Dominic Miller, en la guitarra; el contrabajista Ira Coleman; el percusionista Rhani Krija; y la cantante Jo Lawry. Se pudo escuchar, una vez más, su ya mítico repertorio como Magic, Faith y su Englishman in New York, siempre con alguna variante para hacer vibrar a su público. En alguna ocasión, Sting dio protagonismo a los demás músicos en el escenario y se marcó algún descanso.
TEMAS RELACIONADOS: