crónica política
Domingo 17 de julio de 2011
El primero de ellos y el más preferente, el crecimiento económico y, por tanto la creación de empleo”. El segundo, reformar “el sector público bajo criterios de austeridad, transparencia y eficacia”. El tercero conseguir fortaleza institucional. A continuación ha enumerado el “mantenimiento del Estado del bienestar. El quinto es trabajar para mejorar la proyección exterior de España, y el último la “reforma del sistema educativo porque aquí nada es gratis, hay que esforzarse y trabajar”.
En un acto con los 315 líderes municipales del PP en Galicia, el líder del PP, recibido a su llegada y despedido a su salida del Ayuntamiento de Santiago con gritos de “Presidente, presidente” por los peregrinos que había hoy en la Plaza del Obradoiro, ha hablado de la crisis económica, política e institucional que sufre España. “El PP tiene las ideas, las medidas, los programa, la decisión, el coraje y va a tener los apoyos suficientes para darle la vuelta a esta situación”, ha subrayado. “España tiene problemas muy serios y es mejor decir la verdad:
En continuación de lo que viene siendo su estrategia durante los últimos meses, Rajoy ha puesto en solfa a José Luis Rodríguez Zapatero y a su sucesor, Alfredo Pérez Rubalcaba, aunque sin citarles. “Son los que más daño hicieron en los últimos años, y ahora esos mismos se pretender erigir en los grandes defensores de los españoles”. También ha destacado que “que resulta sorprendente que quienes nos han traido hasta aquí, los que nos han situado en donde estamos en este momento, ahora se ofrezcan voluntarios para arreglar los problemas de los españoles después de estropear España”.
Rajoy no quiso referirse en ningún momento al “caso Faisán” ni a Francisco Camps, los dos asuntos que han polarizado la semana política. Sí lo ha hecho el ministro de Fomento y nuevo portavoz del Gobierno, José Blanco. “Es exigible”, ha dicho que el líder de los populares “tome decisiones o de explicaciones” sobre el próximo juicio contra el presidente de la Generalitat valenciana por la causa de los trajes que supuestamente recibió como regalos de la trama “Gürtel”. El ministro ha exigido a Rajoy “que no es esconda bajo la gaviota” y afirmado que en este momento le responsabiliza más a él “que al que se sienta en el banquillo de los acusados”.
¿Y el “caso Faisán”? Blanco también lo tiene muy claro y pese a la decisión del juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz de procesar a tres altos cargos policiales por el presunto chivatazo a ETA, todo se trata de una maniobra del PP, que “se agarra a un clavo ardiendo” para debilitar a Alfredo Pérez Rubalcaba. Fuentes políticas consultadas por “El Imparcial” no dejan de sorprenderse por estas declaraciones. Si el procesamiento del ex director general de la Policía, el jefe Superior de Policía del País Vasco y un inspector de la Brigada de Información de Álava por avisar supuestamente a la banda terrorista ETA de la operación que se iba a desarrollar contra su aparato de extorsión es agarrarse a un clavo ardiendo, ¿qué podrá decir cuando se sienten en el banquillo de la Audiencia Nacional? ¿Qué el PP se agarra a una explosión atómica?”
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