Economía

Otra vez al borde del abismo

Crónica económica

Lunes 18 de julio de 2011
Los argumentos de MAFO y Salgado sobre los test de estrés no han sido suficientes para tranquilizar a los mercados. La prima de riesgo vuelve a dispararse justo cuando España planea obtener en el mercado 7.250 millones de euros.


La crisis griega, los resultados de los test de estrés... la deuda española vuelve a ver tambalearse el suelo bajo sus pies. Y eso que los inversores han tenido todo un fin de semana para estudiar las implicaciones de las pruebas de resistencia, los dimes y diretes sobre lo que hará o dejará de hacer la UE con Grecia y demás.

La prima de riesgo española ha llegado a alcanzar los 380 puntos básicos, pero se moderaba antes del cierre, hasta los 370. El rendimiento del bono español a diez años subía, de este modo, hasta el 6,3 por ciento, nivel no visto desde agosto de 1997. España no es un caso único: también ha crecido esa prima en Grecia, Irlanda, Italia y Portugal.

En este último país, con razón. El nuevo gobierno de Pedro Passos Coelho ha reconocido que la deuda del país es 2.000 millones superior a la reconocida en un principio. El primer ministro portugués ha declarado que “cuando llegamos al Gobierno no pudimos dejar de mirar a la situación en la que nos encontramos. No es para responsabilizar a nadie que estuvo antes, eso ya se hizo en las elecciones, sino para saber en qué medida necesitamos ajustar nuestras políticas”.

Lo cual tiene una lectura española. Estamos viendo en decenas, centenares de ayuntamientos que han cambiado de manos cómo la deuda real que tienen es superior a la reconocida por los antiguos gestores. Lo mismo ocurre con las comunidades autónomas. En la actualidad, el nivel de deuda pública en España lo conocemos sólo por aproximación. Pero si Portugal, con el anterior Gobierno, tuvo que reconocer un nivel de déficit mucho mayor del reportado inicialmente, si ahora el nuevo Gobierno reconoce que la deuda es 2.000 millones de euros mayor, si Grecia ha falseado sus cuentas de forma sistemática, ¿no habrá hecho lo mismo el Gobierno español? Esta pregunta hay que responderla de forma negativa, pero puede formulársela, no sin razón, más de un inversor.

Esta semana se volcerán a reunir los principales líderes europeos para buscar una salida a lalacerante crisis de deuda de Grecia. El BCE se plantea la recompra de bonos griegos con los fondos del Fondo de Estabilidad Financiera Europeo (EFSF). El miembro del BCE Lorenzo Bini Smaghi ha declarado al periódico griego To Vima que “esa sería una alternativa útil”. Smaghi considera que ello “permitiría al sector privado vender bonos al precio actual de mercado, que actualmente está por debajo del valor nominal”. El primer ministro griego, el socialista Giorgios Papandreu, ha dicho desde el semanario Kathimerini que, después de los recortes sin precedentes aprobados por el Parlamento heleno, “es hora de que la UE despierte”, es decir, que actúe en su rescate.

Una de las políticas que se han sugerido es la de emitir bonos europeos. Pero, como ha selalado el gobernador del Bundesbank, Jens Weidmann, al Bild am Sonntag, “nada haría tanto daño inmediato y a largo plazo a los incentivos para adoptar políticas fiscales sanas como un pasivo compartido de deuda soberana”.

Por lo que se refiere a los Estados Unidos, Standard & Poor’s pone la perspectiva de su calificación de la deuda soberana estadounidense en negativo: “debido a la dinámica del debate político sobre el techo de deuda, hay al menos una probabilidad de uno entre dos de que podamos rebajar la calificación a largo plazo de los Estados Unidos en el plazo de los próximos 90 días”. Su director gerente considera que Estados Unidos podría suspender pagos incluso aunque aumentase el techo de deuda.

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