El complejo
Hamburger Hof se encuentra en un terreno genuinamente desarrollado y constantemente redefinido por medio de los sucesivos edificios de orden comercial y residencial, que se han dado en los últimos 22 años. Domuntado por vez primera en el año
1828, la fachada principal sufrió continuas remodelaciones y ampliaciones a través de su patio lateral, apareciendo el pequeño centro de negocios y comercio y pequeñas zonas de recreo y ocio, como la casa de bolos.
Una casa de bronce, una fábrica de cerveza, una cerrajería y unos talleres de carpintería, así como numerosos restaurants y bares habían poblado la zona durante los últimos 200 años, como complemento a las unidades residenciales y de oficinas.
El cliente se entusiasmó con la idea de dar continuidad a esta
mezcla de oficios, cultura y habitación, al adquirir en el 2006, esta propiedad de heterogeneo desarrollo. En estrecha colaboración con la alerta preservativa de las autoridades, el concepto de rehabilitación y ampliación prescindía únicamente de dos antiguos cobertizos de los años ’60.
Recomponiendo parte del derribo de la
II Guerra Mundial en las zonas de cubierta, se completó la silueta del edificio con unos delicados áticos perfilados en vidrio. El único cuerpo enteramente de nueva construcción del complejo es un volumen de cinco alturas colindante a un muro corta-fuegos.
La parte superior de este está constituida por una protuberancia que sobrevuela ampliamente el parque adyacente, mientras conecta por en una de sus esquinas, con el edificio de fábrica comunitario, a través de la fábrica de café, con una distancia respetuosa.
Los nuevos ventanales en los pesos superiors del complejo ofrecen unas espléndidas vistas al parque y a los edificios del entorno, mientras que el patio histórico se expresa de un modo explícito por medio del lenguaje que los nuevos materials y formas implementan, aún conservando su carácter vintage como espacios semi-privados.