crónica cultural
Viernes 22 de julio de 2011
Dos de los libros infantiles más famosos tienen sus versiones fílmicas. Octaba entrega de Harry Potter, de la escritora J. K. Rowling, y Los pingüinos de Mr. Popper, de Richard Atwater y Florence Atwater. Se está realizando una película sobre la vida de J. K. Rowling.
El viernes, llega a los cines españoles la última película protagonizada por el actor americano Jim Carrey y dirigida por Mark S. Waters, Los pingüinos de Mr Popper, un clásico del mundo de la literatura norteamericana que fue galardonado con el premio Newbery Honor Book en 1939. En España, lo editó Siruela, en 2002 con las ilustraciones originales de 1938.
La película que llega a los cines adapta el libro infantil pero trasladándolo a la actualidad con JimCarrey de protagonista, uno de los actores más divertidos, hilarantes y gestuales del cine americano. Hace de ejecutivo que tiene su vida arreglada cuando, de repente, algo le sorprende para hacerle ser mejor persona, nada más y nada menos que un pingüino. Luego se multiplican, aparecen más hasta invadir la vida del pobre Señor Popper. Si en un momento la llegada de este animal inusual lo pone todo patas arriba, a lo largo de la historia el Señor Popper recuperará el cariño familiar y todos los personajes ¡acabarán felices, comiendo perdices! ¿O acaso no es lo que se espera de una película en verano? Algo de humor, de ingenuidad infantil, una historia genial y divertida y a muchos les entrarán las ganas de leer o recordar el texto literario.
Los escritores de esta singular y ya mítica historia de los pingüinos fueron Richard Atwater (1892-1948) y Florence Atwater (1896-1979). Richard Atwater era profesor de griego en la Universidad de Chicago y escribía una columna de humor en el Chicago Evening Post bajo el pseudónimo de Riq. Un día, uno de sus hijos le preguntó por qué los libros que les mandaban leer en el colegio trataban siembre sobre figuras históricas. Richard Atwater acababa de ver un documental sobre la expedición al Antártico del almirante Byrd y en vez de focalizar en la figura del explorador, se inspiró en los pingüinos, sus verdaderos habitantes. Antes de terminar la redacción, Richard Atwater cayó enfermo y fue Florence Atwater, su mujer, la que acabó la redacción, en 1938.
Ya estamos al final de esa gran saga del mago más famoso y más leído de los últimos años: Harry Potter y las reliquias de la muerte. Parte 2. La serie cinematográfica más taquillera de la historia del cine y el libro más leído por los niños de estos últimos doce años han cargado las mentes infantiles de imágenes y aventuras tan insólitas como divertidas, fascinantes para niños pero también para adultos. Harry Potter y sus dos mejores amigos, Ron y Hermione, parten en busca de los siete horrocruxes del temible Lord Voldemort, unos objetos mágicos que, al pertenecer al mago oscuro, los muchachos tendrán que destruir. David Yates, el director de las tres últimas entregas, vuelve a dirigir este último filme de aventuras junto a un equipo de primera entre los que destacan el guionista Steve Kloves, el director de fotografía Eduardo Serra o la diseñadora de vestuario Jany Termine.